Close

Informe Nolan

Señor Director:

La Contraloría y la Fiscalía siguen detectando irregularidades millonarias, saldos sin movimiento, subsidios indebidos, fundaciones ladronas y fallas de control. Al mismo tiempo, persisten la actividad política prohibida dentro del Estado y la percepción de que en algunas empresas estatales los intereses gremiales pesan más que el de todos los chilenos.

Frente a esto, Chile necesita algo más que nuevos códigos de ética. Necesita elevar a rango constitucional, o al menos a ley orgánica, los siete principios del Informe Nolan (U.K.): desinterés, integridad, objetividad, responsabilidad, transparencia, honestidad y liderazgo.

Estos principios obligan a poner el interés público por encima de cualquier beneficio particular, familiar, partidista o sindical. Darían a la Contraloría y a los tribunales un estándar claro y de alto nivel. Y enviaría un mensaje inequívoco, el Estado no es un botín.

Las normas actuales existen, pero se relativizan o nadie las hace cumplir. Es hora de anclar la ética pública donde no se pueda relativizar fácilmente, en la Constitución o en una ley de principios de la función pública. Los chilenos merecemos un Estado que sirva a todos, no a quienes lo administran.

Jorge Porter Taschkewitz

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top