Señor Director:
Este lunes 31 de agosto se cumple el 115º Aniversario del nacimiento de Ramón Vinay Sepúlveda (11 II 1911). En esta efeméride vale recordar la tarde feliz que tuvo el cantante seis meses y 13 días antes de su deceso, ocurrido el 4 de enero de 1996. Los días 22 y 23 de junio de 1995 formé parte de la delegación que visitó a Ramón Vinay en la Villa Juan Diego de las Siervas de Jesús, en Puebla, México. Seis meses después, fallecería el cantante en ese mismo lugar. Integraron el grupo, además, Aldo Bernucci, Julio San Martín, Tito Castillo, Ricardo Ramos y Benjamín Ruz.
El día 22 estuvimos con él y las religiosas que lo atendían, y visitamos la casa de su hija Rosa Vinay Padilla. El día 23 compartimos con el mejor Otello del Siglo XX, su hija, sus nietos, y el médico chillanejo Rogelio de la Fuente, amigo de Ramón Vinay, quien llegó con los miembros de la empresa Proa, Producción y Asesoría Audiovisual S.C., encabezados por su director Ricardo House.
Todos teníamos algo en común, el afecto y la admiración por el hijo ilustre de Chillán. Apretamos sus manos y le hablamos. Él se sintió feliz, y lo demostró con su permanente sonrisa y alegría. Proa grabó la jornada, y todos tuvimos ocasión de expresar nuestros sinceros sentimientos. Ese video llegó al alcalde Aldo Bernucci, pero gente de la televisión local lo tomó prestado y nunca volvió a aparecer. Me siento complacido al revivir tan hermosos momentos.
Carlos Alfonso Bastías Fuentes




