Volver a lo simple
Señor Director:
Hay frases que parecen pequeñas, pero contienen grandes enseñanzas: “disfrutemos lo simple”. No como una consigna de autoayuda barata, sino como una invitación a comprendernos cuando la vida pesa, cuando queremos cambiar un hábito, recuperar la motivación o simplemente volver a sentir que estamos bien.
La neurociencia puede aportar una explicación. La dopamina participa en el sistema de recompensa, la motivación y la búsqueda de aquello que nuestro cerebro considera valioso. En una sociedad que nos bombardea con estímulos y vende la felicidad como éxito, consumo, lujo o experiencias cada vez mayores, podemos terminar persiguiendo constantemente algo que nunca parece suficiente. Sin darnos cuenta, elevamos nuestras expectativas y complicamos nuestra propia vida.
Comprender nuestro sistema dopaminérgico puede ayudarnos a recuperar perspectiva: disfrutar no siempre requiere más intensidad. También podemos encontrar bienestar en una conversación, caminar, contemplar, compartir, descansar o vivir con sencillez. Tal vez aquí ciencia y sabiduría antigua se encuentran. La Cábala nos recuerda: “como es arriba, es abajo”. Somos parte de un todo que funciona mediante equilibrios y regulaciones; nuestro propio organismo también. Conocernos es observar ese pequeño universo interior para comprenderlo y, desde ahí, transformarlo.
Quizás la felicidad no consista en alcanzar una vida extraordinaria, sino en aprender a habitar plenamente una vida sencilla. No se trata de conformarse, sino de dejar de perseguir expectativas que otros construyeron por nosotros.
Alex Martínez del Campo



