La Fiesta de la Longaniza 2026 superó una de sus principales pruebas durante el fin de semana: congregar a miles de personas en el centro de Chillán sin que la masiva asistencia se tradujera en incidentes de consideración. La Plaza de Armas y sus alrededores se vieron desbordados de público, en una celebración que puso a prueba el despliegue coordinado entre el municipio, la Delegación Presidencial y las policías.
El balance de las autoridades fue positivo y, para los organizadores, la sensación fue similar. La estrategia de seguridad implementada para la actividad contempló reuniones de coordinación previas y un reforzamiento de los controles en los principales puntos de concentración. A ello se sumó la decisión del alcalde Camilo Benavente de establecer una política de “tolerancia cero” frente al comercio ambulante, asunto que durante los días previos había generado protestas y tensión entre comerciantes informales locales.
Finalmente, el copamiento preventivo del Paseo Arauco 2 y los operativos desplegados en el centro permitieron mantener el orden durante las jornadas de mayor convocatoria. Una situación que fue valorada tanto por las autoridades como por los propios asistentes.
“Nos sentimos satisfechos”, afirmó Paola González Sepúlveda, presidenta de la Asociación Gremial de Productores de Longanizas y Cecinas. La dirigente destacó especialmente el despliegue policial, asegurando que “hemos tenido harta seguridad”, lo que, a su juicio, permitió que las familias acudieran con tranquilidad.
González enfatizó además el carácter identitario de la celebración. “La longaniza no es solamente de los productores, sino que la longaniza es de Chillán, y esta es una fiesta para todos nosotros”, señaló.
Desde el municipio, el alcalde Camilo Benavente destacó que la seguridad fue uno de los ejes centrales de la planificación. “La municipalidad desplegó un plan coordinado con la Delegación Presidencial de Ñuble, Carabineros, Seguridad Pública e Inspección Municipal, que permitió que miles de personas disfrutaran con total tranquilidad”, sostuvo.
Operativos en medio de la fiesta
El operativo no se limitó al control del comercio ilegal. Detectives del Departamento de Migraciones y Policía Internacional (Depi) Chillán, junto a funcionarios del Servicio Nacional de Migraciones, realizaron fiscalizaciones a personas extranjeras durante el desarrollo de la actividad.
La jefa del Depi Chillán, subprefecta Jenny Gutiérrez León, explicó que el procedimiento contó con apoyo de distintas unidades de la Prefectura Ñuble y coordinación con la Seremi de Seguridad Pública, Migraciones y Carabineros. En total fueron fiscalizadas 35 personas, pertenecientes a ocho nacionalidades. Cinco fueron denunciadas por mantener una situación migratoria irregular, específicamente por permanecer en el país con su visa vencida.
Carabineros, en tanto, informó que solo durante la jornada del viernes 21 de agosto realizó 460 controles: 238 de identidad y 222 vehiculares. A ello se sumaron 25 fiscalizaciones, siete de ellas a locales comerciales y 18 a establecimientos de venta de alcohol.
El balance policial también registró cinco personas detenidas. Tres mantenían órdenes judiciales vigentes, una fue aprehendida por porte de arma blanca y otra por tráfico de drogas.
En materia de infracciones, se cursaron 87 sanciones, principalmente relacionadas con la Ley de Tránsito, que concentró 73 casos. Otras cuatro correspondieron a la Ley de Alcoholes y diez estuvieron vinculadas al comercio ilegal.




