Pese al aumento de denuncias, la recuperación de automóviles revela un mercado marcado por la clonación de patentes, ventas informales en redes sociales y redes de desarme.
El robo de vehículos y de sus accesorios es uno de los delitos que más ha aumentado en Ñuble durante este año. De acuerdo con los registros de la plataforma STOP de Carabineros, hasta el 10 de agosto se contabilizaban 755 denuncias por este tipo de hechos, un 28% más que las 590 registradas durante el mismo período de 2025.
La cifra, sin embargo, reúne tanto el robo de vehículos completos como el de sus accesorios, por lo que no permite determinar cuántos automóviles fueron efectivamente sustraídos. Es una distinción relevante en un delito cuya dimensión real resulta difícil de establecer, entre otras razones porque en el caso de los vehículos asegurados, solo las compañías de seguros pueden certificar que el ilícito efectivamente ocurrió.
En ese escenario, una de las señales que permite observar la respuesta policial está en los vehículos que logran volver a ser encontrados. En Ñuble, la Sección de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV) de Carabineros recuperó 35 unidades durante 2025. Este año, en cambio, ya suma 45.
El último procedimiento permite entender por qué recuperar un vehículo no siempre significa simplemente encontrar un automóvil abandonado.
El hallazgo ocurrió en el sector del Persa Monterrico, luego de que personal de la Subcomisaría Huambalí fiscalizara a un conductor que circulaba en un vehículo con encargo por robo. Al revisar los números de motor y chasis, los funcionarios descubrieron que las patentes y otros elementos identificatorios habían sido adulterados.
La consulta mediante el número de chasis permitió establecer finalmente que el automóvil correspondía a otro vehículo, que mantenía un encargo vigente por robo y cuya denuncia había sido realizada en la comuna de San Miguel.
El caso es una muestra de una de las dimensiones menos visibles del delito: después de la sustracción, un vehículo puede continuar circulando bajo una identidad adulterada.
Un mercado que se mueve
El jefe de la SEBV Ñuble explica que no existe un sector específico de la región que pueda ser señalado permanentemente como el más afectado. La dinámica depende de los objetivos y de las modalidades utilizadas por las bandas dedicadas a este tipo de delitos.
“No es posible establecer un sector único o permanente que concentre este tipo de delitos, debido a que la dinámica del robo de vehículos se encuentra directamente relacionada con el interés y el modus operandi de las bandas dedicadas a estas actividades ilícitas”, señala la autoridad policial.
El oficial agrega que “existen organizaciones que pueden orientar su accionar hacia vehículos de determinadas características, mientras que otras buscan automóviles para su posterior desarme, comercialización de piezas o utilización en la comisión de otros delitos”.
Por eso, desde la unidad policial destacan que se mantiene un seguimiento constante de los patrones de ocurrencia: “Mantenemos un análisis permanente de la dinámica delictual, permitiendo orientar los servicios investigativos y preventivos de acuerdo con la información disponible”.
Algo similar ocurre con las marcas y modelos. Aunque algunos vehículos pueden aparecer reiteradamente entre los casos investigados, Carabineros evita hablar de un modelo que sea permanentemente escogido por los delincuentes.
“Más que establecer una determinada marca o modelo como objetivo permanente, se ha observado que determinados tipos de vehículos pueden repetirse en los casos investigados, dependiendo principalmente de la modalidad de operación y los intereses específicos de las bandas criminales”, detallan desde la SEBV, añadiendo que la selección puede responder a factores como “la facilidad para sustraerlos, su demanda en determinados mercados ilícitos, la posibilidad de desarme y comercialización de sus piezas o su eventual utilización para cometer otros delitos”.
Los datos nacionales de la Asociación de Aseguradores de Chile permiten dimensionar, al menos parcialmente, cuáles son los vehículos que concentran el interés de los delincuentes. Entre abril de 2025 y marzo de 2026 se registraron 13.413 robos de vehículos asegurados. Los tres modelos más sustraídos fueron la Toyota Hilux, con 870 casos; la Toyota RAV4, con 798; y la Mitsubishi L200, con 592.
En conjunto, esos tres modelos concentraron 2.260 robos, equivalentes al 16,85% del total registrado durante esos doce meses. Los diez modelos más robados, en tanto, representaron el 30,57% de las sustracciones de vehículos asegurados.
Pero el mismo informe muestra una señal distinta: durante el primer trimestre de 2026 se registraron 3.180 robos de vehículos asegurados, un 10% menos que en igual período del año anterior y la cifra trimestral más baja de los últimos cuatro años.
La compleja búsqueda
El trabajo de recuperación también se desarrolla fuera de las estadísticas de vehículos asegurados.
Entre enero y marzo de este año, un sistema de lectura de patentes utilizado en el marco de una alianza entre la Asociación de Aseguradores de Chile, más de 270 municipios y las policías permitió recuperar 394 vehículos con encargo por robo en el país. De ellos, 62 eran vehículos asegurados y 332 no lo estaban.
Las recuperaciones se produjeron en distintas comunas y muestran que el problema no necesariamente termina en el lugar donde se produjo la sustracción. Pudahuel encabezó los procedimientos, seguida de Santo Domingo, Peñalolén, Cartagena y Huechuraba. También aparecen comunas fuera de la Región Metropolitana, entre ellas Arauco, Villarrica, Valparaíso, Lampa y Los Ángeles.
En Ñuble, la tarea de la SEBV también está vinculada a la detección de vehículos que circulan con sus elementos identificatorios adulterados.
Asimismo, la jefatura policial advierte que otro problema aparece antes incluso de que el vehículo sea recuperado, apuntando a la compra irresponsable o de origen ilícito en el mercado informal.
“Las personas están incurriendo en el grave error de buscar y tentarse con grandes ofertas en redes sociales y otras plataformas ante la venta de vehículos de alta gama a bajo costo, o por grandes ofertas”, alertan desde la SEBV Ñuble, remarcando que “no están verificando correctamente la documentación, el trámite notarial y están adquiriendo vehículos producto de ilícitos, ofertados de forma fraudulenta, y que están circulando bajo modalidades ilícitas como clonación o gemeleo”.
La seguridad empieza antes
Frente a un delito que cambia de modalidad, Carabineros enfatiza en que la prevención constituye un elemento fundamental para dificultar el accionar de los delincuentes.
“Uno de los principales errores es asumir que nunca se será víctima de un delito y, por lo tanto, no adoptar medidas de seguridad adicionales. Esta percepción de bajo riesgo puede llevar a descuidar aspectos básicos, como el lugar donde se estaciona el vehículo, la verificación del cierre de puertas y ventanas o la utilización de dispositivos complementarios de seguridad”, afirman desde la institución policial.
Por ello, la sugerencia de la SEBV apunta a no limitar la protección únicamente a lo que viene de fábrica: “Resulta conveniente utilizar dispositivos de seguridad complementarios, estacionar en lugares seguros e iluminados y evitar dejar especies de valor visibles al interior. Es importante mantener una conducta preventiva permanente, verificar que el vehículo quede correctamente cerrado y, cuando sea posible, complementar las medidas de seguridad con sistemas que permitan su ubicación o recuperación en caso de sustracción”.
En el mercado local existen distintas alternativas. Irwis Villalobos, de Maxiturbo, explica que en Chillán se ofrecen desde alarmas y cortacorrientes básicos hasta sistemas GPS y dispositivos más sofisticados. Los precios, señala, dependen de la tecnología incorporada, aunque las alternativas básicas pueden partir alrededor de los $60 mil, instalación incluida.
Uno de los sistemas combina alarma y cortacorriente, aunque también existen alternativas que incorporan un dispositivo adicional que debe permanecer con el propietario. De esa manera, si el vehículo se aleja de la persona que lleva el dispositivo, el motor puede detenerse.
La tecnología, sin embargo, tampoco garantiza por sí sola que un vehículo no será robado. Los sistemas pueden ser vulnerados y las técnicas utilizadas por los delincuentes también evolucionan.
El mecánico Johnny Jiménez coincide en que no existe un método infalible. Un simple trabavolante puede ser suficiente para dificultar el trabajo de quien roba por oportunidad, pero frente a bandas que utilizan tecnologías para vulnerar sistemas electrónicos, la situación cambia. A su juicio, los vehículos antiguos pueden presentar mayores vulnerabilidades debido a que fueron construidos bajo estándares de seguridad más sencillos. Aun así, existen sistemas que pueden instalarse prácticamente en cualquier automóvil.
Jiménez agrega otro elemento a la discusión: la existencia de talleres y desarmadurías informales en sectores rurales o periféricos de Chillán. Según su experiencia, algunos funcionan en parcelas o incluso en patios particulares, lo que dificulta su detección.
Sobre este punto, desde Carabineros entregan un balance de las fiscalizaciones realizadas durante el año a establecimientos vinculados a la comercialización, desarme, reparación y reducción de vehículos en la zona. “Durante las fiscalizaciones desarrolladas este año en la Región de Ñuble no se han detectado ilícitos asociados a estas actividades”, aseguró.
No obstante, aclaran que la SEBV “mantiene labores de fiscalización e investigación de manera permanente, considerando que estos establecimientos pueden constituir un punto de interés para detectar eventuales vehículos sustraídos, partes y piezas de origen ilícito o situaciones vinculadas a la comercialización irregular de especies”.
Así, la recuperación de un automóvil robado puede comenzar mucho antes de que sus ruedas vuelvan a tocar el pavimento. Puede depender de una fiscalización rutinaria, de la lectura de una patente, de la revisión de un número de chasis o de la capacidad de detectar que un vehículo aparentemente legítimo está circulando bajo una identidad que no le corresponde.
Y mientras las cifras disponibles muestran que las denuncias por robos de vehículos y sus accesorios aumentan en Ñuble, los procedimientos de recuperación revelan una segunda batalla, la de encontrar los automóviles después de que desaparecen y, en algunos casos, descubrir quiénes son realmente.




