Señor Director:
A la comuna de Chillán Viejo le sigue lloviendo sobre mojado. Mientras La comunidad se ha movilizado para expresar su rechazo a un nuevo proyecto de relleno sanitario de la empresa INSER (actualmente en evaluación ambiental); la empresa Volta Ecobío, que opera rellenos de desechos domiciliarios e industriales, presentará en septiembre un megaproyecto de ampliación, que le permita extender su vida útil indefinidamente. Y todo ello bajo el paraguas engañoso del cuidado del medio ambiente, valorización de residuos y de economía circular.
Ya lo había advertido el fallecido Papa Francisco hace 11 años en su Encíclica sobre el Medio Ambiente “Laudato Si’, Sobre el Cuidado de la Casa Común” (24 /05/2015): “El discurso del crecimiento sostenible suele convertirse en un recurso diversivo y exculpatorio que absorbe los valores del discurso ecologista dentro de la lógica de las finanzas y de la tecnocracia, y la responsabilidad social y ambiental de las empresas suele reducirse a una serie de acciones de marketing e imagen” (Cap.III N° 194) Previamente (Cap. I N°21), al referirse al daño que los humanos le hacemos al planeta, Francisco sostuvo: “la tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería”. Estas palabras le quedan como “anillo al dedo” a la comuna de Chillán Viejo y a los proyectos contaminantes de INSER, Volta Ecobío y Maxagro, entre otros, que atentan contra la calidad de vida de los habitantes de la zona rural. Y nosotros somos considerados solo como “daño colateral” en sus planes de crecimiento económico. Nos sigue lloviendo sobre mojado.
Ulises Lari S.
Quilmo Bajo, Chillán Viejo.



