Close

Niñez y salud bucal

Señor Director:

Las recientes cifras sobre salud bucal en la primera infancia reveladas por el Observatorio de la Niñez de Colunga muestran mucho más que un problema odontológico: evidencian cómo las desigualdades en salud comienzan a expresarse desde los primeros años de vida. Mientras a los dos años el 92% de las niñas y los niños está libre de caries, antes de ingresar al colegio esa cifra cae al 52% y el daño severo se multiplica por nueve. Más preocupante aún, uno de cada tres niños con caries ni siquiera está en tratamiento.

Estos datos muestran que el problema no comienza cuando aparece el dolor, sino mucho antes, cuando perdemos la oportunidad de prevenir. Si más de la mitad de los niños llega tarde a su primera visita al dentista y el daño suele detectarse cuando ya es grave, el desafío, además de ampliar la atención, también nos invita a preguntarnos si estamos llegando a tiempo.

En Fundación Sonrisas hemos comprobado que acercar la prevención a los espacios donde crecen y se desarrollan los niños —como jardines infantiles, escuelas y comunidades— permite fortalecer hábitos desde los primeros años y articular de mejor manera el trabajo entre salud, educación y protección social. La caries es prevenible, pero solo si dejamos de reaccionar frente al daño y comenzamos a invertir decididamente en la infancia.

Porque una sonrisa sana no depende solo de un cepillo o de una consulta odontológica. Depende también de las oportunidades que, como sociedad, somos capaces de ofrecer desde el comienzo de la vida.

María Ignacia Amenábar

Directora Social, Fundación Sonrisas

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top