Señor Director:
Con sorpresa nos enteramos de que el exministro de Seguridad Pública del gobierno anterior, Luis Cordero, mantiene a su disposición un vehículo y un escolta para actividades sociales, financiadas con recursos de todos los chilenos.
Es importante entender que los carabineros y los medios institucionales que por lo demás son escasos, deben estar al servicio de la seguridad de la ciudadanía y no a beneficios privados que podrían constituir un uso inadecuado de atribuciones otorgadas por la autoridad policial. Ante esta situación, resulta legítimo preguntarse: ¿cuántas otras exautoridades se encuentran actualmente haciendo uso de recursos fiscales bajo condiciones similares?
Chile necesita avanzar hacia una igualdad efectiva. Por ello, este tipo de privilegios debe terminar, sin perjuicio de las medidas administrativas que el gobierno y la Contraloría General de la República adopten.
Eduardo Villalón Rojas




