Señor Director:
El martes pasado, recibí dos correos electrónicos y una llamada telefónica con intento de fraude. Lo más preocupante fue que contaban con todos los datos personales, como nombre, número de tarjeta, correo electrónico, dirección particular, última compra e información sobre un seguro asociado.
Ante esta situación, cabe preguntarse: ¿los bancos están tomando todas las medidas de resguardo para evitar que esta información llegue a manos de delincuentes? Solo espero que se extremen las medidas de protección y los clientes no tomen en cuenta la nueva clave provisoria que estos tipos envían al correo.
Eduardo Villalón Rojas



