La preocupación por la seguridad de la Junta de Vecinos de “La Victoria Centro”, que abarca el cuadrante de las arterias viales de Purén, Collín, Constitución y Brasil, llegó hasta el concejo municipal.
Desde el año pasado, el sector, en su mayoría habitado por adultos mayores, sería blanco de robos e incivilidades que ha alterado la tranquilidad del barrio.
Pese a las denuncias presentadas y el trabajo policial del cuadrante, el clima de inseguridad no ha cesado, relataron desde el barrio, por eso expusieron su realidad ante el concejo municipal, por medio, de la concejala Carolina Chávez, quien, tras asistir a una reunión con Carabineros y un representante municipal, llevó las inquietudes para tomar medidas desde la vereda municipal.
“Quedamos bastante sorprendidos por la cantidad de robo, por los que se han visto afectados. Incluso, uno de los propietarios llegó al hospital tras ser agredido con cuchillo. Fue bastante complejo y producto de aquello se realizó esta reunión. Estamos coordinando otra, porque hay otros problemas con algunos locales. Me gustaría que Lautaro Arias (director de seguridad municipal) pueda asistir a esa asamblea. Las calles son muy oscuras producto de hace mucho tiempo no se realizan podas, si se pudieran priorizar algunos sectores, porque la mayoría le han entrado a robar de Purén, Cocharcas, Rosas y avenida Collín. Están bastante complicados. Otro tema, es el estero Las Toscas, donde señalan que el área no concesionada no tiene mantención y frente de la UBB ven la posibilidad de hermosear ese espacio, porque se provoca un foco de delincuencia”, alertó la concejala.
En respuesta, en la sesión municipal, el alcalde de Chillán, Camilo Benavente, ordenó al equipo municipal acudir al lugar para evaluar y tomar acciones pertinentes.
El caso más grave sucedió a fines de junio, cuando un vecino fue herido con un arma blanca tras actuar en defensa de una víctima de un robo al interior de su hogar.
Así lo confirmó a La Discusión, la presidenta de la Junta de Vecinos “La Victoria”, Fresia Jelvez, quien aseguró que tras ese episodio encendieron las alarmas
“Esto viene sucediendo hace harto tiempo, pero ya tocó techo hasta que entraron a robar a la casa de una vecina en Purén, entre Brasil y Rosas, y las vecinas salieron arrancando, a un vecino que entró para defender, le dieron como siete puñaladas y hubo una detención ciudadana, porque entre hartos vecinos retuvieron a uno y el otro alcanzó a escapar”, recordó.
La vecina mencionó que, también, hay casas destinadas al comercio sexual, lo que se ha transformado en un problema por la presencia de personas ebrias
“Porque las casas de prostitución están al lado de las casas de los vecinos. Eso significa todas las noches paseo de gente, porque estos tipos llegan o salen con trago. A veces se pelean afuera de estas casas y con el consiguiente temor de los vecinos que saben qué puede pasar. A veces estos tipos se equivocan de casa, van a tocar el timbre a la casa de los vecinos. Hay una cámara que puso el gobierno regional en Maipón con Brasil. Ahí hay un tremendo foco, también, de tráfico y consumo de alcohol, además de prostitución. La cámara todavía no está operativa“, advirtió.
Además, la dirigenta solicitó que el estero de Las Toscas sea intervenido o recuperado como otros sectores de la ciudad.
“Hay un tramo, entre O’Higgins y Brasil que no está concesionado. Entonces, está asqueroso por microbasurales. Las vecinas quieren también que calle Rosas, al final colindando con el puente, se cierre, porque por ahí pasan todos los delincuentes, salen arrancando para dar con el estero”, solicitó.
Por las razones expuestas, el viernes se espera concreta una reunión entre los vecinos con el delegado presidencial, el director de seguridad municipal y los seremis, para solicitar un plan de acción.
“Se sienten indefensos los vecinos, pues llaman a Seguridad, a veces no van, carabineros cuesta que pueda acoger los llamados, porque están sobrepasados. Hemos hecho un tremendo trabajo con el carabinero del Plan Cuadrante, hemos sacado a tipos de la Plaza de La Victoria, hemos desocupado algunas casas okupas que habían, pero no basta con eso. El territorio es muy grande. Todo se ha denunciado. (…)Hemos hecho más trabajo con el Sargento Castro, pero no es suficiente. Ha tratado de poner más patrullaje, pero en la noche es horrible esta situación, si después a las 7 y 8 de la tarde la gente ya no puede salir”, expuso.



