La construcción de un acuerdo político que facilite la tramitación de la denominada megarreforma dio un nuevo paso, luego de la segunda sesión de la Mesa Técnica y Política convocada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez.
El encuentro, desarrollado en el Congreso Nacional, dejó como principal resultado la ampliación de los plazos para presentar indicaciones y una evaluación transversalmente positiva respecto del ambiente de diálogo entre el Ejecutivo y las distintas bancadas.
La instancia, integrada por representantes de todos los sectores políticos, busca elaborar un protocolo de acuerdo que permita destrabar las principales diferencias del proyecto de reconstrucción nacional antes de que la iniciativa llegue a la Sala del Senado durante la segunda semana de julio.
Uno de los acuerdos concretos fue flexibilizar el calendario legislativo. La Comisión de Medio Ambiente recibirá indicaciones hasta las 20 horas del lunes 6; Trabajo hará lo propio hasta el miércoles 8 al mediodía, mientras que Hacienda extenderá el plazo hasta el viernes 10, con el objetivo de concluir el análisis los días 13 y 14.
Tras la reunión, los participantes coincidieron en destacar la disposición al diálogo mostrada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, elemento que consideran indispensable para cerrar un entendimiento durante los próximos días.
Compensaciones y mirada territorial
Aunque persisten diferencias en materias tributarias, especialmente respecto de la rebaja del impuesto de primera categoría, las conversaciones comenzaron a concentrarse en las medidas de compensación que permitan resguardar la recaudación fiscal, los derechos sociales y el financiamiento de los municipios.
En ese contexto, la senadora por Ñuble, Loreto Carvajal (PPD), destacó que el debate debe trascender las cifras nacionales e incorporar la realidad de las regiones.
“Chile requiere crecer pero de manera consensuada. Hay que revisar la megarreforma, se necesita un paquete de medidas para compensar la menor recaudación. También hay que ver cómo afectan las medidas a los territorios, pensamos en las contribuciones municipales de zonas rurales y agrícolas”, sostuvo la parlamentaria.
La legisladora agregó que la composición plural de la mesa constituye una señal positiva para el proceso.
“Los que estamos acá representamos distintas sensibilidades. Nadie se restó y eso habla bien del diálogo que hay que promover”, afirmó.
Las declaraciones de Carvajal reflejan una de las principales preocupaciones instaladas durante la negociación: que eventuales beneficios tributarios no terminen debilitando los ingresos de los gobiernos locales, especialmente en comunas rurales como varias de Ñuble, donde las contribuciones representan una fuente relevante para financiar servicios municipales.
Desde la presidencia del Senado, Paulina Núñez (RN) confirmó que las conversaciones han permitido “acercar posiciones” con miras a un protocolo que facilite la presentación de indicaciones comunes. Si bien reconoció que existen diferencias de principios entre los sectores, enfatizó que el objetivo es alcanzar un acuerdo pensando en el país y garantizar compensaciones para los municipios frente a la proyectada exención de contribuciones.
En la misma línea, senadores del oficialismo y la oposición coincidieron en que aún resta socializar las propuestas al interior de cada partido antes de formalizar las indicaciones. Sin embargo, el ambiente de la reunión fortaleció las expectativas de que durante la próxima semana pueda alcanzarse un entendimiento transversal que entregue mayor viabilidad política a uno de los proyectos más relevantes del actual período legislativo.




