Cerca de 50 niños y jóvenes, entre 7 y 18 años, participaron entre febrero y junio, en la Escuela Formativa de Escalada Deportiva que ejecutó el Club de Escalada Quilamapu en el marco del proyecto financiado por el Gobierno Regional de Ñuble.
Las clases se impartieron dos días a la semana en el muro de escalada deportiva del Parque Municipal Deportivo Quilamapu.
“Este proyecto permitió que muchos que no conocen este deporte lo conozcan. Nos permite formar niños en este deporte, pero por otro, visibilizar la disciplina. Hubo una gran participación, los chicos avanzaron mucho. Esperamos que se repita porque es el camino a seguir para hacer crecer la escalada”, puntualizó Paula Jimenez, entrenadora del Club de Escalada Deportiva Quilamapu.
El presidente del Club de Escalada Deportiva Quilamapu, Eduardo Rojas, destacó que “fue una iniciativa exitosa, por eso agradecemos el apoyo del Gobierno Regional, porque nos permitió abarcar a niños de distintos rango etáreo y pudieron tener un desarrollo psicomotriz con una profesora, en un entorno seguro para desarrollarse física, emocional y cognitivamente, además, de conocer nuevas amistades”.
Diego Benavides, de 11 años, alumno de la Escuela Santa Isabel, contó que lo que más le gustó de esta iniciativa es que “me sentí libre al escalar, llegando a lo más alto, me sentí más fuerte, disfruté mucho, conocí muchos amigos y me servirá para vivir más años y ser flexible”,
Isidora Jorquera, alumna de la Escuela México, de 9 años, quedó fascinada con el taller. “Me pareció súper divertido porque tuve una gran profesora como la tía Paula, porque pude escalar alto y libremente. En mi escuela había un muro pequeño de escalada, me entusiasmé y cuando supe que había uno en Quilamapu me inscribí en este club. Esto me ayudará a ser más fuerte y flexible”.
Valentina Díaz reveló que no “solo pude aprender escalada, sino que sacar lecciones de mis compañeros, de mi instructora y de la frustración. Me gustaría seguir y mejorar mis habilidades. La escalada es entretenida, pero también incluye esfuerzo y motivación para intentarlo”.
Por su parte, Ignacio Toledo, confesó que “me motivé viendo unos videos, empecé en otro lugar, pero me vine acá y aprendí rápido varias habilidades porque enseñan súper bien. Me gusta todo de la escalada deportiva, pero acá me han enseñado de manera variada así que quiero seguir aprendiendo”.
Forjar promesas
Paula Jiménez y Eduardo Rojas recalcaron que esta escuela formativa puede sentar las bases de desarrollo para no solo potenciar habilidades psicomotrices en los niños y jóvenes de Chillán, sino que, además, para forjar promesas que pueden dar el salto al ámbito competitivo.



