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Los candidatos de la terna para fiscal regional apuntan a anticiparse a la acción criminal

Cedida

La Corte de Apelaciones de Chillán definió este miércoles la terna de candidatos que continuará en carrera para asumir el cargo de fiscal regional de Ñuble para el período 2026-2034.

Los seleccionados fueron Marco Flores Flores, fiscal de la Fiscalía Metropolitana Oriente, quien obtuvo tres votos; Álvaro Hermosilla Bustos, fiscal jefe de Bulnes; y Rolando Canahuate Ronda, fiscal jefe del Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi) de Ñuble, ambos con dos preferencias.

La decisión fue adoptada tras una jornada en la que diez postulantes expusieron ante los ministros Paulina Gallardo García, Erica Pezoa Gallegos, Guillermo Arcos Salinas y Claudio Arias Córdova, quienes integraron el pleno encargado de definir la nómina.

Durante sus presentaciones, los candidatos abordaron propuestas orientadas a fortalecer la gestión interna del Ministerio Público, mejorar la capacitación de fiscales y policías, reforzar la atención a víctimas y testigos y estrechar la relación de la institución con la comunidad.

Asimismo, los postulantes coincidieron en una serie de diagnósticos sobre la realidad regional, mencionando factores como la ruralidad, el envejecimiento de la población, las dificultades socioeconómicas y la creciente presencia de fenómenos vinculados al crimen organizado.

Se entregaron cifras que ubican a la región como la tercera con mayores denuncias por delitos sexuales, la presencia de cerca de 11 mil migrantes o el aumento del 60% de ingreso de causas desde la creación de la Fiscalía Regional, en 2018, o que de las 269 causas que llegaron a juicio en 2025, el 21% terminaron en absoluciones.

Tras la resolución, los integrantes de la terna destacaron la necesidad de fortalecer el trabajo coordinado con otras instituciones ligadas a la seguridad pública.

Marco Flores sostuvo que el combate a la delincuencia requiere una labor conjunta entre la Fiscalía, las policías, Gendarmería y los municipios, señalando que las instancias de coordinación permiten identificar fortalezas y debilidades para enfrentar de mejor manera los distintos fenómenos delictivos.

Rolando Canahuate, por su parte, destacó la importancia de las mesas de trabajo territoriales, afirmando que estas contribuyen tanto a mejorar la persecución penal como a acercar el trabajo del Ministerio Público a la ciudadanía.

En tanto, Álvaro Hermosilla planteó la necesidad de profundizar la vinculación de la Fiscalía con la comunidad, especialmente con grupos vulnerables como los adultos mayores, además de fortalecer el trabajo con establecimientos educacionales y organismos de seguridad mediante el uso de nuevas herramientas tecnológicas.

La nómina será remitida ahora al fiscal nacional, Ángel Valencia, quien contará con un plazo de diez días para designar al sucesor de la actual fiscal regional de Ñuble, Nayalet Mansilla Donoso, cuyo período concluye el próximo 6 de agosto.

Marco Flores Flores: “Muchas veces confundimos actividad investigativa con una investigación de calidad”

Con un discurso centrado en la calidad de las investigaciones, la atención a las víctimas y el fortalecimiento de las redes institucionales, el fiscal de la Fiscalía Metropolitana Oriente, Marco Flores Flores, presentó ante la Corte de Apelaciones de Chillán su propuesta para liderar la Fiscalía Regional de Ñuble durante el período 2026-2034.

Flores fue el postulante que obtuvo el mayor respaldo de los ministros del tribunal de alzada, alcanzando tres preferencias.

Durante su exposición, el persecutor planteó que uno de los principales desafíos del Ministerio Público es avanzar hacia investigaciones más eficaces, advirtiendo que el volumen de diligencias no siempre se traduce en mejores resultados.

“Muchas veces confundimos actividad investigativa con una investigación de calidad”, sostuvo, agregando que el objetivo debe ser adoptar decisiones oportunas y focalizar los esfuerzos en aquellas diligencias que aporten valor real a la persecución penal.

En esa línea, propuso fortalecer los estándares investigativos y profundizar la especialización en crimen organizado, corrupción y delitos económicos.

Sin embargo, buena parte de su intervención estuvo enfocada en el vínculo entre la Fiscalía y la ciudadanía, especialmente en la atención a víctimas y testigos.
Según explicó, el acompañamiento institucional debe comenzar desde las etapas iniciales de una causa y no limitarse exclusivamente a investigaciones de alta complejidad.

“La fortaleza de una fiscalía no se mide sólo por las condenas que obtiene, sino por la confianza que es capaz de generar en las personas”, afirmó.

Sostuvo además, que Ñuble, su ruralidad, distancias geográficas y el envejecimiento de la población, obligan a desarrollar una gestión especialmente sensible frente a las necesidades de los usuarios.

Otro de los ejes de su propuesta apunta a mejorar la coordinación entre organismos públicos vinculados a la seguridad y protección de las personas.

En este punto, destacó la necesidad de fortalecer los vínculos con tribunales, organismos de protección de la infancia, servicios de salud y otras instituciones que intervienen en procesos relacionados con víctimas y personas vulnerables.

“No propongo confundir competencias, propongo conectar instituciones”, señaló.

El candidato sostuvo que una mayor articulación permitiría entregar respuestas más oportunas y eficaces frente a fenómenos delictuales complejos, además de optimizar los recursos disponibles.

Asimismo, abordó los desafíos derivados de la modernización tecnológica del sistema judicial, valorando las herramientas digitales incorporadas en los últimos años, pero advirtiendo que estas no deben reemplazar el contacto directo con las personas.

“La tecnología puede ser una herramienta útil, pero debemos ser cuidadosos para que la eficiencia nunca nos haga perder la dimensión humana de nuestro trabajo”, indicó.

Con una propuesta basada en cuatro ejes —investigar mejor, proteger mejor, conectar instituciones y acercar la Fiscalía a la comunidad—, Flores apostó por una visión de gestión que pone el énfasis en la calidad de las investigaciones, la atención a víctimas y la coordinación interinstitucional como herramientas para fortalecer el trabajo del Ministerio Público en la región.

Rolando Canahuate Ronda: “Debemos anticiparnos, hoy Ñuble no puede considerarse inmune al crimen organizado”

Con una propuesta centrada en la persecución penal estratégica, el fortalecimiento del trabajo territorial y la preparación institucional frente a nuevas formas de criminalidad, el fiscal jefe del Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi) de Ñuble, Rolando Canahuate Ronda, presentó ante la Corte de Apelaciones de Chillán su candidatura para asumir la Fiscalía Regional durante el período 2026-2034.

Durante su presentación, el persecutor sostuvo que la Fiscalía debe anticiparse a fenómenos delictuales cada vez más complejos, advirtiendo que Ñuble ya no puede considerarse ajena a dinámicas asociadas al crimen organizado que se observan en otras zonas del país.

En esa línea, destacó la importancia de fortalecer las capacidades de análisis criminal y focalizar los recursos institucionales hacia aquellos fenómenos que generan mayor impacto en la seguridad de la población.

El fiscal planteó que la persecución penal debe sustentarse en información, inteligencia y coordinación, permitiendo identificar patrones delictivos y estructuras criminales que muchas veces trascienden los límites de una causa individual.

Otro de los ejes de su exposición estuvo relacionado con la necesidad de acercar el trabajo del Ministerio Público a los territorios y a las comunidades locales.

Según explicó, la realidad regional presenta particularidades asociadas a la ruralidad, la dispersión geográfica y las características demográficas de la población, factores que obligan a diseñar estrategias diferenciadas para responder de manera eficaz a las necesidades de los usuarios.

En este contexto, destacó el valor de las mesas de trabajo territoriales y de los espacios de coordinación con municipios, policías y otras instituciones vinculadas a la seguridad pública.

“Las soluciones no pueden construirse desde una sola institución”, planteó, enfatizando la necesidad de fortalecer los mecanismos de colaboración para enfrentar fenómenos delictuales cada vez más complejos”, detalló.
Asimismo, abordó la importancia de mantener una relación cercana con las víctimas y con la ciudadanía, señalando que la legitimidad del sistema de justicia depende no sólo de los resultados judiciales, sino también de la capacidad institucional para generar confianza.

Para lo anterior, presentó cifras respecto a delitos de violencia sexual que demostraban que Ñuble es la tercera región de mayores ingresos en el país y que cerca del 77% de las víctimas son niños y adolescentes.

Canahuate sostuvo además, que la modernización del Ministerio Público debe ir acompañada de procesos permanentes de capacitación para fiscales y funcionarios, especialmente en áreas emergentes relacionadas con nuevas modalidades delictivas y herramientas tecnológicas de investigación.

Finalmente, el candidato planteó que la Fiscalía Regional debe combinar capacidad de adaptación, trabajo colaborativo y planificación estratégica para responder a los desafíos actuales de la persecución penal.

Con una propuesta enfocada en el análisis criminal, la coordinación interinstitucional y la presencia territorial, Canahuate apostó por una gestión orientada a fortalecer la capacidad investigativa del Ministerio Público y preparar a la institución frente a escenarios delictuales cada vez más complejos.

Álvaro Hermosilla Bustos: “La fiscalía se debe coordinar con Biobío porque los delitos no se quedan en una sola región”

Con una propuesta basada en la especialización investigativa, la coordinación interregional y una estrecha vinculación con la comunidad, el fiscal jefe de Bulnes, Álvaro Hermosilla Bustos, presentó ante la Corte de Apelaciones de Chillán, su candidatura.

Sostuvo que la ubicación geográfica de la región, su ruralidad y las características de su población han permitido identificar fenómenos criminales propios, entre ellos la denominada “delincuencia foránea”, asociada al desplazamiento de delincuentes desde otras regiones.

También aludió a que que factores como la ruralidad, los bajos niveles de escolaridad y el envejecimiento de la población generan desafíos específicos para el sistema de justicia, particularmente en materias de violencia intrafamiliar, delitos sexuales y atención a víctimas vulnerables.

En ese contexto, recordó algunas de las iniciativas impulsadas durante su paso por Sacfi, entre ellas, la implementación de herramientas de análisis criminal, convenios con instituciones académicas y el desarrollo del primer foco investigativo interregional del país para abordar el robo de catenarias del tren que une Santiago con Chillán.

Sin embargo, el núcleo de su propuesta estuvo centrado en la reorganización del trabajo investigativo dentro de la Fiscalía Regional.

Hermosilla planteó avanzar hacia un modelo de especialización funcional para las causas de mayor complejidad, de manera que delitos relacionados con drogas, corrupción, delitos económicos o agresiones sexuales sean asumidos por fiscales especializados a nivel regional.

Otro de los ejes de su intervención apuntó a fortalecer la coordinación con regiones vecinas, especialmente con Biobío.

El candidato sostuvo que numerosos fenómenos delictivos presentes en Ñuble “mantienen vínculos operativos con esa región”, por lo que propuso “adecuar los sistemas de turno e investigación para facilitar el intercambio de información desde las primeras etapas de una causa”.

Además, comprometió un programa permanente de capacitación para policías y organismos auxiliares de la investigación, argumentando que la creciente especialización de las unidades policiales exige una actualización constante en materias jurídicas y procesales.

Hermosilla señaló que la legitimidad del Ministerio Público depende en gran medida de la confianza que la comunidad deposita en la institución, por lo que propuso fortalecer la comunicación con víctimas, testigos y usuarios del sistema.

En ese sentido, destacó la necesidad de considerar las particularidades de la población regional, especialmente en sectores rurales, adultos mayores y grupos vulnerables que enfrentan mayores dificultades para acceder a la justicia.

Finalmente, el fiscal incorporó propuestas orientadas a mejorar la gestión interna, “promover el bienestar de funcionarios y fiscales, y avanzar en acuerdos institucionales que permitan optimizar el funcionamiento del sistema de justicia penal en la región”.

Con una propuesta enfocada en la especialización, la coordinación territorial y el fortalecimiento de la relación con la comunidad, Hermosilla apostó por “una gestión que busca adaptar la estructura de la Fiscalía a los desafíos específicos que presenta la realidad regional de Ñuble”.

Felipe Ahumada

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