La denominada megarreforma económica del Gobierno comenzó a recorrer una de sus etapas más decisivas en el Congreso.
Luego de superar su paso por la Cámara de Diputadas y Diputados, la iniciativa aterrizó en el Senado, donde la Comisión de Hacienda ya definió un cronograma intensivo que marcará el ritmo de una discusión llamada a transformarse en uno de los principales debates legislativos de los próximos meses.
La instancia inició el análisis del proyecto escuchando la exposición del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien presentó los principales ejes de una propuesta que mezcla materias tributarias, laborales, ambientales, de inversión y reconstrucción. Sin embargo, más allá de los contenidos específicos, el foco de la sesión estuvo puesto en la organización del trabajo legislativo y en las señales políticas que dejaron los senadores respecto del futuro de la iniciativa.
La hoja de ruta contempla una extensa jornada de audiencias este lunes, además de nuevas sesiones durante el martes y miércoles. En ellas participarán especialistas, organismos técnicos y representantes de distintos sectores. Entre los primeros invitados figura la presidenta del Consejo Fiscal Autónomo, Paula Benavides.
La apuesta del Ejecutivo es que, tras esa ronda de exposiciones, la comisión vote la idea de legislar. Si obtiene respaldo, el proyecto avanzará a una etapa de discusión en particular en la que intervendrán conjuntamente las comisiones de Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente, abriendo espacio para indicaciones y modificaciones al articulado.
Las dudas que marcarán el debate
La propuesta busca transformarse en uno de los pilares económicos de la administración de José Antonio Kast. Según el diagnóstico presentado por Hacienda, el objetivo es revertir el estancamiento de la inversión y mejorar la competitividad del país mediante una combinación de rebajas tributarias, incentivos a la contratación formal y simplificación regulatoria.
Entre las medidas más relevantes figuran la reducción gradual del impuesto de primera categoría para las grandes empresas, desde el actual 27% a un 23%; la reintegración del sistema tributario; beneficios para inversionistas; un crédito tributario al empleo formal; la exención temporal del IVA para viviendas nuevas y la eliminación de contribuciones para la vivienda principal de adultos mayores de 65 años.
El texto también incorpora mecanismos extraordinarios de recaudación, como regularizaciones tributarias y patrimoniales, junto con medidas orientadas a la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios forestales.
No obstante, la amplitud del proyecto ha despertado cuestionamientos desde distintos sectores políticos. Durante la sesión, varios senadores pusieron el acento en la necesidad de contar con antecedentes fiscales más precisos antes de avanzar en la tramitación.
Las principales interrogantes apuntan al impacto de la reforma sobre la recaudación futura, el aumento de la deuda pública, la sostenibilidad de las metas fiscales y la efectividad de las medidas para estimular el crecimiento económico.
También surgieron reparos respecto de la vinculación entre reconstrucción e incentivos económicos. Algunos legisladores sostuvieron que ambos objetivos deberían discutirse por separado, mientras otros advirtieron que la propuesta requiere mayores niveles de consenso político para transformarse en una política de largo plazo.
En paralelo, el Ejecutivo debió salir al paso de inquietudes planteadas por alcaldes y municipios respecto de los efectos que podrían tener algunas disposiciones sobre los ingresos comunales. Hacienda insistió en que el Fondo Común Municipal no se verá afectado por los cambios propuestos.
Con posiciones todavía distantes y una discusión recién iniciada, el cronograma definido por la Comisión de Hacienda aparece como el primer gran examen para una iniciativa que busca combinar reconstrucción, crecimiento económico y reformas estructurales. La votación de la idea de legislar será la señal que permitirá medir si existe espacio político para continuar avanzando, o si el Gobierno deberá abrir nuevas negociaciones para asegurar su viabilidad.




