Señor Director:
Es vital fortalecer las unidades de convivencia escolar de nuestros colegio y liceos del país, transformándolas de entes sancionatorios a pilares formativos y preventivos. Debemos adoptar enfoques restaurativos basados en el diálogo, la empatía y la reconstrucción de vínculos.
Esto requiere recursos, formación y reconocimiento institucional para mejorar el clima y el desarrollo socioemocional de los estudiantes. Asimismo, el conflicto debe entenderse como una valiosa oportunidad pedagógica para aprender habilidades sociales.
Las comunidades son fundamentales para construir culturas escolares inclusivas y democráticas. Fortalecer la convivencia es apostar por una educación más humana, centrada en la formación valórica y el respeto mutuo.
Claudia Villarroel
Académica Esc. Trabajo Social UNIACC




