Señor Director:
Escribo con profunda preocupación por la situación que actualmente afecta a nuestra comuna de Chillán, donde problemas básicos de gestión están impactando directamente la seguridad y calidad de vida de los vecinos.
En primer lugar, resulta alarmante el evidente mal estado de numerosos semáforos, muchos de los cuales no funcionan correctamente o permanecen apagados por largos periodos. Esta situación no solo genera congestión vehicular, sino que constituye un riesgo permanente de accidentes, especialmente en horarios de alto flujo.
Por otro lado, la notoria ausencia de Carabineros en puntos críticos de la ciudad deja a la comunidad en un estado de vulnerabilidad, tanto en materia de tránsito como de seguridad pública. La falta de fiscalización agrava aún más el desorden ya existente.
Estos hechos, en conjunto, evidencian una deficiente administración que no está respondiendo a las necesidades básicas de la comuna. No se trata de situaciones aisladas, sino de un patrón que requiere atención urgente.
Es imprescindible que las autoridades municipales asuman su responsabilidad y actúen con prontitud, priorizando la mantención de la infraestructura y la coordinación con las fuerzas del orden. Chillán no puede seguir funcionando en “rojo”.
Pablo Jara Vargas
Gerente General Grupo NEXT SPA




