Señor Director:
Cada vez que sube el precio del petróleo, no solo aumenta el costo de llenar un estanque. También suben los fletes, los insumos y la logística, elevando la presión sobre miles de emprendedores que son los primeros en sentir estos impactos. En un escenario donde se anticipan nuevas presiones inflacionarias, muchos ya están ajustando precios con cautela y reduciendo márgenes para no perder clientes, sosteniendo sus negocios con resiliencia y adaptabilidad.
Frente a este contexto, es evidente que el Estado no puede hacerlo todo. Los desafíos que enfrentan quienes emprenden requieren una respuesta compartida y urgente. Aquí, la sociedad civil cumple un rol clave, articulando entre lo público y lo privado, porque esa conexión puede abrir oportunidades reales cuando más se necesitan.
Hoy, el llamado es al empresariado a compartir conocimiento, abrir redes, entregar herramientas y actuar con solidaridad. Todo esto puede marcar la diferencia entre resistir o bajar la cortina, para siempre.
Catalina Swett
Directora Ejecutiva G100




