Con la celebración del Domingo de Ramos, la Iglesia Católica dio inicio a la Semana Santa en distintos puntos de la Región de Ñuble, con liturgias que recordaron la entrada de Jesús en Jerusalén y marcaron el comienzo del tiempo central del calendario cristiano.
En la Catedral de Chillán, la eucaristía fue presidida por el obispo de la diócesis, Andrés Ferrada Moreira, quien invitó a los fieles a vivir estos días como un tiempo de renovación espiritual, con un llamado explícito a la paz en medio del contexto actual.
“Esta es una ocasión para alabar al Señor y los acogemos con cariño y con amor, porque la Iglesia es casa”, señaló al inicio de su homilía.
El mensaje también puso énfasis en la identidad cristiana como hijos e hijas de Dios, invitando a redescubrir ese vínculo durante esta Semana Santa.
“Que este tiempo sea un espacio para renovar nuestra filiación divina. Esta filiación nos ha sido dada como un don en la muerte del Señor”, afirmó.
En su reflexión, Ferrada vinculó el mensaje pascual con la realidad cotidiana, abordando inquietudes presentes en la vida de las personas.
“Queremos la paz en el mundo, nos aflige el curso de la guerra. No podemos ignorar situaciones como el alza de los combustibles”.
Las celebraciones en la Catedral de Chillán continuarán este martes 31 de marzo con la Misa Crismal a las 19:30 horas. El Jueves Santo, día en que se conmemora la Última Cena del Señor, la eucaristía se realizará a partir de las 20:00 horas. En tanto, el Viernes Santo, monseñor Andrés Ferrada Moreira encabezará un retiro desde las 10:00 horas y el Vía Crucis a partir de las 17:00 horas. Finalmente, el Sábado Santo se celebrará la Vigilia Pascual a las 21:00 horas.




