Luego de 12 meses de tramitación en el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la región de Ñuble -presidida por el delegado presidencial regional- aprobó este viernes, por unanimidad, el proyecto “Sistema de almacenamiento de energía BESS y Línea de transmisión El Destello”, de la empresa penquista Icafal Lancuyen SpA, que se emplazará en la comuna de San Carlos.
Será el primer centro de este tipo en la región, y según la declaración de impacto ambiental ingresada al SEA el 18 de febrero de 2025, se estima que su construcción comenzará en marzo de 2027.
El proyecto consiste en un sistema de almacenamiento mediante baterías (BESS) con una capacidad de 130,26 MWh y una potencia nominal de 20 MW. Incluye 26 baterías, 13 centros de conversión de energía (PCS) bidireccionales y una subestación de 66/23 kV. Además, considera una línea de transmisión de 66 kV, de 400 metros de longitud, que lo conectará con la subestación San Carlos.
El centro, que representará una inversión de US$ 20 millones, se construirá en un predio de 3 hectáreas, en la Ruta N-339, Llahuimavida Camino a Nahueltoro Nº 1215.
“El sistema extraerá energía de la subestación San Carlos, la almacenará en horarios de baja demanda y la inyectará al sistema eléctrico en momentos de alta demanda, mejorando su fiabilidad”, consigna el documento.
Se estima que las obras se extenderán por seis meses, durante los cuales se demandará una mano de obra promedio de 30 personas, con un peak de 40.
Eficiencia y estabilidad
El seremi de Energía de Ñuble, Dennis Rivas, quien integra la Coeva, valoró la aprobación y sostuvo que el proyecto “permite almacenar energía generada principalmente por fuentes de energías renovables no convencionales (ERNC) durante las horas del día y luego inyectarla a la red eléctrica nacional en horas de alta demanda, principalmente en la tarde-noche, brindándole así una mayor eficiencia y estabilidad a la red y además, permitiendo disminuir la cantidad de energía inyectada proveniente de fuentes convencionales aportando significativamente a la descarbonización de nuestro sistema eléctrico nacional y también apoyando a la reducción del vertimiento de las ERNC cuando hay alta generación”.
La autoridad aseguró que “también permite robustecer la infraestructura aportando a la resiliencia de nuestro sistema”.
“Boom” de las baterías
Si bien existen otros proyectos previos de baterías en la región, están asociados a centrales de generación eólicas y fotovoltaicas. En cambio, “El Destello” es el primero del tipo “Stand alone”, siguiendo la tendencia que se observa en otras regiones, donde el mercado eléctrico ha detectado la necesidad de aprovechar de mejor manera la energía eléctrica de fuentes renovables no convencionales que se genera durante el día, aumentando la oferta de energía en horas peak y contribuyendo a la estabilidad del sistema en general.
El llamado “boom” de los sistemas de baterías se ha observado con mayor fuerza en los últimos tres años, luego de la promulgación de la Ley de Almacenamiento y Electromovilidad (2022), que ha favorecido la incorporación de los sistemas BESS al sistema eléctrico nacional, generando incentivos para que estos sistemas participen en el mercado.
En Ñuble, además de El Destello, se proyectan otros siete centros en distintas etapas de evaluación: Centellas (80 MWh), en Bulnes; Mandarinos (40,2 MWh), en Chillán Viejo; Santa Elvira (80 MWh), en Chillán; Santa Elisa (500 MWh), en Chillán Viejo; Halcon 25 (72 MWh), en Bulnes; Halcon 35 (72 MWh), en San Carlos; y Halcon 31 (72 MWh), en Bulnes.




