Reconocida por su trabajo que cruza instalación, textil, video y fotografía, Ximena Zomosa (Santiago, 1966) es una de las artistas visuales más destacadas del arte contemporáneo nacional. Desde los años noventa, su obra ha explorado, de manera persistente, la construcción simbólica de lo femenino, la memoria, los roles de género y la relación entre cuerpo, territorio e historia, con exposiciones en Chile y el mundo. Ahora llega a CECAL UdeC con su más reciente trabajo “Reveladas”, un título que alude al acto de revelar y develar: hacer visible aquello que ha permanecido oculto o relegado.
A través de una serie de instalaciones de gran escala, Zomosa propone un recorrido por distintos ambientes donde emergen cuerpos femeninos ausentes y presentes, construidos mediante vestuarios monumentales, textiles, pelo real y artificial, registros audiovisuales y recursos lumínicos. La obra articula una poética visual que conecta lo doméstico, lo mítico, lo geográfico y lo ancestral. Uno de los ejes centrales de la exposición son los vestidos gigantes, piezas que alcanzan entre cinco y seis metros de largo. Entre ellas destacan “Jumper”, el tradicional uniforme escolar; “La Conquistada”, un delantal doméstico confeccionado en organza dorada; “La Diosa del Agua”, una túnica tornasol que evoca la fuerza simbólica del agua dulce y salada; y “Musa”, una túnica de inspiración griega. Cada obra funciona como metáfora de roles históricamente asignados a las mujeres, pero también como signo de su potencia transformadora.
“Reveladas” dialoga directamente con trabajos anteriores de la artista, en especial con la exposición “Anónimas”, presentada en espacios como Matucana 100 y el Parque Cultural de Valparaíso. En esas obras, Zomosa indagó en la invisibilización de los cuerpos femeninos y en la posibilidad de una rebelión simbólica de los roles tradicionales. En entrevista, la artista señala que en esta reciente propuesta, esa rebelión se transforma en revelación.
-Reveladas es una exposición que dialoga con trabajos anteriores de tu trayectoria. ¿Qué crees que hoy se revela de manera distinta o más urgente respecto de lo femenino?
“Reveladas recoge trabajos anteriores, no de una manera retrospectiva, sino que más bien para reinstalarlos y recargarlos, de alguna forma, con una mirada en el tiempo. La reflexión de la importancia que tiene femenino en el tiempo y cómo se ha ido transformando desde mi punto de vista, partió mirando un poco la subordinación del género y también yo diría de un femenino subyacente, un femenino que tenemos todos, hombres y mujeres, como parte de nuestras personalidades, de nuestro ser. Más allá de una noción psicológica o psicoanalítica, estamos hechos de parte mujer y hombre, pero siempre el femenino ha quedado relegado a un segundo plano, desde las religiones y sistemas económicos patriarcales. Entonces, mi primera aproximación fue hacia la subordinación de este femenino y luego esta mirada empezó a transformarse en el tiempo hacia el poder que tenía este femenino. Parte desde un lugar de invisibilización de la condición femenina a un lugar de empoderamiento”.
-La muestra se inaugurará en el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. ¿Qué significado tiene para ti que tu exposición dialogue con esa fecha?
“Si bien hay muchas artistas, estudiantes, expositoras, pensadoras y creadoras, en el espacio artístico también se generan lugares de poder muy masculinizados. Sigue existiendo esta necesidad de conmemoración del Día de la Mujer que por mí no existiera. Me parece que no debería existir una fecha especial, sino que deberíamos tener paridad y vivir en un mundo más democrático e igualitario. Pero, lamentablemente, en muchos países, eso se extiende no solo al campo profesional, sino al cultural, social y familiar, donde sigue habiendo la necesidad de marcar esa diferencia. Entonces este día siempre va a ser una reivindicación de este atraso, de esta desigualdad, de esta inequidad histórica. Mientras siga existiendo esa inequidad y ese contrato social distinto, va a seguir siendo necesario conmemorarlo”.
Una muestra que interpela
“Reveladas” se instala como una reflexión artística que dialoga con las discusiones contemporáneas sobre género, memoria y derechos, desde una mirada poética pero incisiva. La exposición propone una experiencia que interpela.
-¿Qué esperas que ocurra con el público local al recorrer la muestra en este espacio y en una fecha cargada de simbolismo?
“Es una oportunidad para el público mirar esta exposición desde este lugar que lo sitúa en el mes de la mujer y descubrir una manera de hablar de la mujer y el femenino como una fuerza, como una energía. Quizás, uno podría esperar obras más reivindicativas o activistas, como un feminismo más literal; sin embargo, se van a encontrar con objetos, vestidos y, probablemente, memorias de la infancia, que nos atañen a todos: los delantales, la imagen de esta diosa que puede simbolizar protección femenina, maternal, o la musa, que es un referente de una sabiduría ancestral. Eso me gustaría, que se pueda reconocer ese poder y capacidad cuidadora (…) También me gustaría que al encontrarse con objetos como las lámparas de pelo, que son quizás un poco extraños, nos puedan remitir a nuestras experiencias de infancia, a algunos cuentos, o algunos temores que pudimos haber cultivado de niños, a las brujas, figuras mitológicas o más mágicas. Porque el femenino es muy amplio; habita el hogar, pero también el universo, el planeta, la naturaleza, como fuerza. Entonces busco ampliarlo desde una noción más conocida, más literal, hacia verlo como una energía más universal”.
-Si tu propuesta pudiera dejar una pregunta abierta en quienes la visiten ¿Cuál te gustaría que fuera?
“La pregunta podría ser en relación con estos objetos que integran la muestra y que de alguna manera están enrarecidos, trabajados de una forma poética. Me gustaría abrir esa puerta de lo no literal, de lo que no se puede ver, por ejemplo, una lámpara con pelo, un delantal dorado y hacerse preguntas en relación con la realidad, también desde la subjetividad. Que no sea unilateral, sea también una muestra abierta a percibirla como una instalación, que se pueda recorrer, perceptual, una propuesta que también se dirige a los sentidos, no solo al intelecto, a no solo tratar de entender lo que dice la artista, sino que a liberarse de eso y entregarse a la percepción”.
Con esta exposición, CECAL UdeC reafirma su vocación como espacio universitario abierto, clave para el diálogo entre arte contemporáneo, pensamiento crítico y comunidad, acogiendo una obra que combina excelencia artística y una profunda conexión con los debates sociales actuales. Así, “Reveladas” se proyecta como uno de los hitos culturales de la temporada en Ñuble: “El trabajo creativo de Ximena lo veníamos siguiendo desde hace un tiempo, por su calidad e impacto visual. Es profundamente femenino y abre el debate en torno al rol que ha ocupado la mujer en nuestra sociedad, desde distintas miradas y diversos formatos visuales y por esa razón es nuestra artista invitada del año, quien abrirá la temporada 2026 precisamente en el Mes de la Mujer”, comentó la directora de CECAL UdeC, Amara Ávila Seguel, quien reiteró la invitación a conocer esta propuesta, que se presentará hasta el 30 de abril.



