Este sábado el Presidente electo José Antonio Kast ratificó la designación de Diego Sepúlveda como nuevo delegado presidencial de Ñuble, cargo que asumirá formalmente el próximo 11 de marzo, convirtiéndose en la máxima autoridad del Ejecutivo en la región.
Diego Sepúlveda es chillanejo, abogado de la Universidad del Desarrollo y Máster en Derecho Privado de la Universidad de Salamanca, España. Cercano al Presidente electo desde los inicios del proyecto político, con una activa participación en la instalación del Gobierno a nivel nacional, recientemente fue candidato a diputado por Ñuble, sin lograr el escaño.
Respecto a la designación, Diego Sepúlveda expresó que “asumo este desafío con mucha responsabilidad y con el compromiso que requiere un cargo como éste. Nuestro gobierno no está siendo conformado para administrar desde la normalidad, fue convocado para enfrentar una emergencia nacional. Conozco la región, conozco a los ñublensinos y creo firmemente que Ñuble no aguanta más diagnósticos; hoy día necesitamos acción, conducción y decisiones concretas”.
Sobre sus principales líneas de trabajo, explicó que “la seguridad, el impulso a las grandes obras y la generación de empleo estarán entre las prioridades de nuestra agenda desde el día uno. La reconstrucción también será uno de los ejes inmediatos en la instalación de nuestro Gobierno. Vamos a estar a la altura de la gestión y sobre todo, vamos a tener muy presentes a los ñublensinos que se han visto afectados por los incendios”.
Sobre las principales urgencias de la región, afirmó, en entrevista con La Discusión, que “si bien sabemos que uno de los grandes desafíos de nuestro gobierno será enfrentar la inseguridad, para mí una de las mayores preocupaciones y ocupaciones será fomentar la creación de empleos en nuestra región. También nos enfrentaremos a la reconstrucción post incendios, donde el Estado debe actuar con mayor rapidez y menos burocracia.
¿Qué representa para usted asumir como delegado presidencial de Ñuble en este momento político y social de la región?
Es una gran responsabilidad y un honor. La región enfrenta desafíos importantes en materia de seguridad, empleo y desarrollo territorial, y el mandato del presidente Kast es claro: recuperar el orden, la seguridad y trabajar con sentido de urgencia por las personas. Mi compromiso es estar en terreno, escuchar y gestionar soluciones concretas a los problemas reales de los ñublensinos.
¿De qué manera su trayectoria y experiencia lo preparan para este desafío?
Me tocó participar de la instalación de la región con el exintendente Arrau, por lo que es un cargo que conozco. He trabajado en el mundo privado y en el ámbito público, lo que me ha permitido conocer de cerca cómo funciona el Estado y, sobre todo, dónde falla. Esa experiencia será clave para poder coordinar servicios, exigir resultados y asegurar políticas públicas que lleguen efectivamente a los vecinos de Ñuble.
¿Cuál será el sello distintivo de su gestión como delegado presidencial?
Orden, presencia en terreno y gestión eficaz. No vengo a administrar problemas, sino a enfrentarlos. La ciudadanía espera autoridades que tomen decisiones, que coordinen y que respondan, y ese será el sello de esta Delegación Presidencial.
¿Qué cambios concretos espera que la ciudadanía perciba durante su período?
Espero que los ñublensinos se sientan más seguros, que tengan mayor rapidez en las respuestas del Estado y una Delegación Presidencial que esté disponible y conectada con sus 21 comunas. Queremos que las personas sientan que el Estado y el gobierno vuelve a estar de su lado.
Desde su vínculo y experiencia en la región, ¿qué aspectos de la realidad de Ñuble considera clave para ejercer este cargo?
Conozco la región, conozco a los ñublensinos y creo firmemente que Ñuble no aguanta más diagnósticos; hoy día necesitamos acción, conducción y decisiones concretas”.
En materias sensibles como seguridad pública, reconstrucción y empleo, ¿cuáles serán sus primeras medidas concretas?
En seguridad, la prioridad es recuperar el control donde no lo hay y respaldar firmemente a las policías, aumentando la presencia preventiva y los operativos focalizados. En reconstrucción, vamos a destrabar proyectos y reducir la burocracia para que la ayuda llegue rápido y de forma efectiva. Y en empleo, el foco estará en reactivar la inversión y apoyar al sector productivo local, porque el trabajo se genera con orden, reglas claras y confianza.
¿Cómo enfrentará los problemas cotidianos que afectan directamente la calidad de vida de los vecinos?
Con presencia en terreno y gestión directa. Muchas veces los problemas cotidianos no se solucionan por falta de recursos, sino por falta de una gestión adecuada. Mi rol será articular servicios y acelerar respuestas.
Ñuble es una región diversa y mayoritariamente rural. ¿Cómo piensa mantener una presencia activa y cercana en sus 21 comunas?
Estando en terreno de manera permanente. No se puede gobernar Ñuble desde una oficina. Vamos a recorrer las comunas, reunirnos con alcaldes, dirigentes sociales y vecinos, y priorizar soluciones según la realidad de cada comuna.
¿Qué mensaje le entrega a los vecinos que esperan respuestas rápidas y soluciones concretas del Estado?
Que este gobierno los escucha y los va a respaldar. No prometemos soluciones mágicas, pero sí trabajo serio, orden y decisiones firmes. El Estado debe volver a cumplir su función básica: proteger y servir a las personas.
¿Cómo definiría su estilo de liderazgo al interior de la Delegación Presidencial? ¿Tiene ya conformado su equipo de trabajo?
Un liderazgo exigente, colaborativo y enfocado en resultados. Estamos conformando un equipo con experiencia técnica y conocimiento territorial, alineado con las prioridades del Presidente y de la región.
¿Cómo proyecta la coordinación con el Gobierno Central para asegurar respuestas oportunas, sin perder el foco en las particularidades locales?
La coordinación con el Gobierno Central será permanente, pero siempre con los pies puestos en Ñuble. Nuestro rol es representar al Presidente en la región, pero también llevar la voz de las comunas al nivel central para que las decisiones se ajusten a la realidad local.
Gestión dialogante
El Gobierno del Presidente Boric en un inicio anunció el fin del rol del delegado presidencial, intentando dar una señal de regionalización poniendo el valor el cargo de gobernador regional. La promesa no se concretó. ¿Qué piensa al respecto el actual gobierno y cómo justifica usted la permanencia del cargo?
Creo que la permanencia del cargo del Delegado Presidencial es clave, porque la experiencia práctica demostró que el Estado requiere una figura que represente directamente al Ejecutivo en las regiones, especialmente para coordinar servicios públicos, materias de seguridad y emergencias. La descentralización no se logra eliminando cargos, sino clarificando funciones y mejorando la coordinación entre niveles de gobierno.
Ñuble por primera vez tendrá un delegado con un color político diferente al gobernador regional. ¿Anticipa conflictos o pugna de protagonismos entre ambas figuras políticas en la región? ¿Cómo trabajará con el actual gobernador en materias donde inevitablemente deberán hacerse coordinaciones entre ambos? ¿Ha tenido algún acercamiento con Óscar Crisóstomo?
Es importante explicar que los roles están claramente definidos: el Delegado Presidencial, como representante del Presidente, coordina la acción del gobierno central, sus seremías y servicios públicos, mientras que el Gobernador formula políticas de desarrollo de la región. En Ñuble conviven autoridades de distintos colores políticos, eso es una realidad institucional que hace necesaria una gestión basada en la coordinación y el diálogo.
Usted es cercano al futuro ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, y al sector Republicano. ¿Cómo está su relación con los demás partidos de la derecha en Ñuble y de qué manera va a trabajar con sus figuras políticas locales durante su gestión?
Mi rol como Delegado Presidencial exige una mirada amplia, de coordinación y resultados. Vamos a trabajar con todos los partidos y figuras políticas que quieran aportar al desarrollo regional, porque la gestión pública debe estar enfocada en resolver problemas y entregar soluciones. Hay una lealtad con Chile y con Ñuble que debe estar primero.
Muchas comunas de Ñuble, incluidas Chillán y Chillán Viejo, tienen alcaldes de oposición al actual gobierno. ¿Eso será factor a la hora de trabajar con el Ejecutivo a nivel local y de qué manera se garantiza la imparcialidad en el trato hacia esos territorios?
Es clave entender que los alcaldes, y cualquier autoridad electa, representan a los vecinos de cada comuna. Mi compromiso es trabajar con los 21 municipios con operatividad e igualdad de condiciones, siempre en pro del desarrollo de nuestra región.
Gobierno de emergencia
¿Cuál es su visión del rol del Gobierno para enfrentar la actual emergencia derivada de los incendios forestales y de qué manera su gestión se hará cargo de no repetir errores del pasado en torno a la tardanza en la reconstrucción de viviendas definitivas?
En la política no se mide por los discursos y las promesas, se mide por los resultados. El Estado debe actuar con mayor rapidez y menos burocracia. El foco debe estar en que la ayuda llegue oportunamente, con énfasis en plazos claros, y un seguimiento permanente. El “No hay tiempo que perder” no es una consigna, es una necesidad imperiosa. No obstante, toda nuestra energía estará en la reconstrucción, y no en lo que se hizo o no se hizo por parte del gobierno actual.
En un escenario de estrechez económica de las arcas públicas: ¿cómo el gobierno de José Antonio Kast financiará la reconstrucción?
La reconstrucción será una prioridad del gobierno, incluso en un escenario de estrechez fiscal. Eso implica reasignar recursos, ordenar el gasto y eliminar burocracia para que la ayuda llegue rápido y de manera eficiente. El Presidente Kast ha sido claro: en situaciones de emergencia, el Estado debe actuar con sentido de urgencia, usando bien los recursos disponibles y poniendo a las personas afectadas en el centro.
En relación a la seguridad pública: cuáles son las estrategias locales que se perfilan en la región para enfrentar la delincuencia, en una región que objetivamente tiene una baja tasa de delitos, pero altos indicadores de inseguridad?
La percepción de inseguridad es algo que nos preocupa. La estrategia debe estar centrada en aumentar la presencia policial, preventiva y operativos focalizados. Para esto es clave el rol de la Delegación Presidencial, donde el foco debe estar en fortalecer la coordinación entre el Ministerio de Seguridad Pública, Carabineros, PDI y municipios. La seguridad no es solo combatir el delito, sino también devolver la tranquilidad a los ñublensinos. Sin seguridad no hay libertad ni desarrollo.




