Close

También depende de nosotros

Cedida

Señor Director:

Cada vez que un nuevo caso revela la realidad de los niños, niñas y adolescentes que viven en residencias bajo la protección del Estado, volvemos a enfrentarnos a una pregunta incómoda: ¿estamos llegando a tiempo a la infancia más vulnerable?

Frente a ello, es legítimo preguntarse no solo qué deben hacer las instituciones, sino también de qué manera la ciudadanía puede involucrarse de forma concreta. Y a veces, esas oportunidades aparecen en espacios mucho más cotidianos y sencillos de lo que pensamos.

La compra del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales, que millones de conductores realizan cada año, puede transformarse en una forma de apoyo al trabajo que realizan organizaciones dedicadas a acompañar, proteger y ampliar las oportunidades de vida de niños, niñas y adolescentes que han enfrentado graves vulneraciones de derechos.

Convertir un trámite obligatorio en una oportunidad de ayudar es una manera simple de recordar que la protección de la infancia no puede descansar solo en el Estado o en las organizaciones especializadas. También requiere de una ciudadanía dispuesta a involucrarse.

Erica Ponce

Directora ejecutiva Niño y Patria

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top