El gobierno de los talibanes aprobó un nuevo y controvertido código judicial que clasifica a la sociedad en cuatro categorías y establece castigos diferenciados según el estatus social del acusado, reservando las penas de prisión y latigazos para las clases bajas y simples “advertencias” para la élite y los clérigos.
Aunque el documento aún no se ha hecho público, la agencia de noticias EFE ha tenido acceso a partes del texto y ha confirmado su veracidad con el Tribunal Supremo del Gobierno fundamentalista. “El código completo está en el Ministerio de Justicia y ellos lo publicarán”, confirmó Mawlawi Abdul Rahim Rashid, portavoz del máximo órgano judicial afgano.
Desde la toma de Kabul en agosto de 2021 los talibanes han gobernado por decretos dispersos y edictos verbales de su líder supremo, por lo que este texto representa el primer cuerpo legal escrito para guiar a los tribunales del país.
El capítulo dos, artículo nueve del texto, titulado “Niveles y tipos de castigos discrecionales basados en el estatus”, institucionaliza la desigualdad ante la ley.
Para la primera categoría (eruditos religiosos y altos cargos) y la segunda (la élite, ancianos tribales y comerciantes), el castigo por delitos discrecionales se limita a una “advertencia del juez” o, en el peor de los casos, una notificación y citación judicial.
Para la tercera categoría (clase media/gente corriente), el código prescribe “citación judicial y prisión”. Para la cuarta categoría (clase baja), la ley establece directamente “amenazas y golpes”.




