En un año marcado por avances estructurales y debates de largo aliento sobre el futuro patrimonial de la región, Claudio Martínez Cerda, arquitecto y director regional de Patrimonio, hace un balance de 2025, repasando los principales hitos alcanzados, las urgencias que enfrenta el casco histórico de Chillán y los desafíos que se proyectan más allá de 2026. Convencido de que la protección del patrimonio es una decisión política y estratégica, sostiene que “las grandes ideas siempre obtienen financiamiento” cuando existe visión, voluntad y sentido de futuro.
– ¿Cuál es su evaluación del Servicio Regional del Patrimonio durante 2025?
– Es muy positiva. Se ha logrado el posicionamiento del Servicio del Patrimonio con identidad propia, junto con sensibilizar a distintos estamentos a nivel central con nuestros proyectos y sueños. Hoy somos reconocidos por la expertiz de las distintas unidades que componen la Dirección Regional. Esto, que va más allá de los límites de la región, contribuye de manera importante a la puesta en valor del patrimonio de la Región de Ñuble.
– ¿En qué se traduce concretamente esa afirmación?
– Somos consultados de manera permanente en distintas temáticas vinculadas al patrimonio y a su conservación. La convocatoria y el impacto que produjo el 4° Seminario del Patrimonio, realizado en Chillán, son una prueba de ello. Se estableció un diálogo transparente de cara a los desafíos que implica la conservación del patrimonio de la ciudad de Chillán, en su condición de capital regional.
– ¿Cuáles son esos desafíos que surgieron a partir del seminario?
– Los especialistas que participaron, en especial Sebastián Gray, ex presidente del Colegio de Arquitectos y académico de gran prestigio, dejaron en evidencia que, si no se adoptan medidas de manera urgente en relación con el casco histórico de Chillán, el rico patrimonio que contiene está en serio riesgo de desaparecer. La Casa Geométrica, entre otras, es una muestra clara de ello por su grado de deterioro.
– ¿Y cuáles debieran ser esas medidas?
– Parafraseando el plan de salvaguardia de la alfarería de Quinchamalí, lo que se requiere en Chillán es un “Plan de Salvaguardia urgente del casco histórico”, contenido entre las cuatro avenidas. Concretamente, la modificación del Plan Regulador Comunal, que regule alturas y uso de suelo, no puede seguir esperando. Se trata de una modificación acotada y factible en el corto plazo. La situación que hoy vive la casa de Gonzalo Rojas no puede volver a repetirse.
– En otro orden, ¿cuáles diría que fueron los principales hitos del año que termina?
– La obtención del RS —Recomendación Satisfactoria— para la ejecución del proyecto del Museo Regional es el inicio de un proceso irreversible que culminará con su construcción. Junto a ello, la promulgación del decreto que declara los murales de Julio Escámez como Monumento Histórico, en el Salón del Consejo Municipal, es un paso muy importante, pues permite iniciar un proceso que en el mediano plazo entregará a la ciudad un hito patrimonial de proyección internacional. En otro ámbito, el libro El rol de la mujer en la prehistoria, desde la arqueología, editado por la Dirección Regional en un formato gráfico amable y lúdico, dirigido principalmente a niñas y niños, junto al libro Raíces de la Greda Negra y Santa Cruz de Cuca, realizado en conjunto con la Universidad Católica, son también hitos relevantes, porque dan cuenta de un factor fundamental de nuestra misión, como es la educación patrimonial.
– ¿Cuáles son los principales desafíos para 2026?
– Los desafíos son extensivos a todas las instituciones públicas y privadas involucradas, porque son intersectoriales y transversales. Probablemente van más allá del año 2026, tal como lo ha recogido la Agenda 250 del Gobierno Regional. Me refiero a la restauración de la Capilla San Juan de Dios, el convento e iglesia de los Carmelitas, y la elaboración de un Plan de Salvaguardia urgente para el casco histórico de la capital regional.
– ¿Cuál es su sueño, no solo como director de Patrimonio, sino también como arquitecto?
– Transformar el estero Las Toscas en una laguna que atraviese toda la ciudad, dar vuelta las casas hacia el interior del lecho y convertir ese sector en un centro gastronómico y turístico único en Chile, a la altura de muchas ciudades del mundo.
– Todos estos proyectos parecen de alto costo. ¿Cómo se financian?
Estas son decisiones políticas, no técnicas ni económicas. Las grandes ideas siempre obtienen financiamiento, especialmente aquellas que, en un mediano plazo, generan tasas de retorno a través del turismo, lo que garantiza su rentabilidad. Estos planes deben desarrollarse mediante asociaciones público-privadas, con participación de las fuerzas vivas de la ciudad.




