No pudo empezar peor la campaña preventiva anunciada el martes pasado por la SIAT de Carabineros Ñuble, debido al alza de accidentes con resultado de muerte que se ha registrado este mes de marzo.
Esto por una colisión registrada en Quirihue, cerca de las 18.20 horas de la tarde, que significó el fallecimiento de motociclista, identificado como Pedro Antonio Godoy Suazo, quien se estrelló contra un bus que circulaba sin pasajeros a la altura del kilómetro 56 de la Ruta 127.
Con esto, las cifras de accidentes con fallecidos ya son 15 en la región, cifra sin precedentes en el plano local y que, por lo mismo, habían motivado el arranque de esa campaña preventiva especial por parte de la SIAT.
“La principal causa de ello es el factor humano, y acá hablamos de conductores y peatones”, explica el teniente José Ojeda, jefe (s) de la SIAT Ñuble, apuntando a la conducción a velocidades poco razonables, manejar en estado de ebriedad o bajo efecto de las drogas, o a circular de manera desatenta.
Sin embargo, el teniente alude a un factor no siempre considerado. “Hemos ido viendo cómo el parque vehicular aumenta año tras año, lo que ocasiona atochamientos a diferentes horas. Eso hace que algunos conductores empiecen a ofuscarse o sentir algo de ansiedad porque se atrasan en llegar a sus trabajos, entonces para compensar ese retraso, apenas pueden hacerlo se desplazan a exceso de velocidad y realizando maniobras temerarias”.
Lo anterior genera un enlace directo con la educación vial y dudas respecto a si las licencias de conducir se entregan en Chile con demasiada laxitud, sin embargo, el teniente rechaza esta tesis.
“La licencia de conductor tiene hartos estándares, hoy en día. La Dirección del Tránsito cuenta con una amplia gama de exámenes, tanto psicotécnicos, teóricos, prácticos, y todos son obligatorios, para que no exista ningún factor que los pueda ayudar o intervenir al momento de otorgar una licencia”, comenta.
Por otra parte, descarta que -pese al reclamo de algunos alcaldes y consejeros regionales- haya caminos con problemas de diseño o falta de elementos que garanticen una conducción segura.
Lo que resta es, entonces, un problema de idiosincracia.
El senador por Ñuble, Gustavo Sanhueza, sostiene que “a juzgar por los resultados de los últimos años, los avances en la legislación no han sido un factor determinante en la ocurrencia de estos delitos, y es ese tipo de evidencia que sirve de argumento para quienes critican el llamado populismo penal”.
El parlamentario apuesta por un cambio de orientación en las campañas preventivas y dirigirlas a “las nuevas generaciones, a quienes aún no aprenden a conducir, porque es con ellos con quienes se puede lograr un cambio cultural”.
Proyecto de ley por aprobarse
Hoy existe un proyecto de ley que se discute en el Congreso que propone aumentar las sanciones contra quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol o drogas.
Entre los cambios más relevantes se propone que las multas aumenten significativamente, así lo que se castiga con entre 2 y 10 UTM en casos sin lesiones, se elevaría a 10 a 20 UTM.
Si hay lesiones, subirían a 50 a 100 UTM y en casos de muerte o lesiones gravísimas, las multas podrían llegar hasta 200 UTM.
Por otro lado, la licencia, que actualmente se cancela recién en la tercera reincidencia, se plantea cancelarla en la segunda infracción, incluso si no hubo daños ni lesionados, junto con la cancelación inmediata en casos graves.
“Estoy disponible para aprobar un proyecto de esa naturaleza, entendiendo que este problema debe ser acompañado con mayor fiscalización, más aplicación de narcotest y con la implementación efectiva de las órdenes de reclusión por parte de los juzgados”, afirmó el senador Sanhueza



