El gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, fue el protagonista del panel “Diálogo sobre los hallazgos y su impacto en el desarrollo territorial”, realizado en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso. La instancia formó parte de una jornada especial del Encuentro Nacional de Vinculación Social (Envis) 2026, encabezada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez; el presidente ejecutivo de Ballon Latam, Sebastián Salinas; y el director ejecutivo de la Corporación 3Xi, Camilo Herrera.
Ante autoridades, líderes sociales y empresariales, Crisóstomo respondió junto al gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, a la pregunta central del panel: “¿Cómo puede la región avanzar hacia el concepto de desarrollo que no limite el crecimiento económico y que integre las dimensiones de cohesión social, equidad y sustentabilidad?”
Crisóstomo comenzó su intervención señalando que el diálogo y la superación de prejuicios han sido la base de su gestión. “Cuando asumí como gobernador, Ñuble era una región nueva y había mucha tensión por su conformación, su instalación y los tipos de liderazgos. Además, el hecho de que llegara un gobernador progresista a una región conservadora generó una primera tensión basada en prejuicios mutuos. Por eso el mayor esfuerzo ha sido el diálogo para poder converger en puntos de acuerdo”.
El gobernador subrayó los avances concretos: “Éramos la región más pobre de Chile y hoy ya no lo somos. 55 mil personas salieron de la pobreza en los últimos siete años”.
Además, destacó un hito en inversión extranjera: “Ñuble era la región que menos inversión extranjera tenía. Decidimos crear un par de instrumentos y hoy somos la séptima región de Chile con mayor inversión extranjera, con siete empresas que llegaron en los últimos cuatro años y que han generado más de dos mil empleos directos”.
Frente a la pregunta sobre cómo acortar brechas en los territorios, el gobernador sentenció: “Yo siento que los gobernadores llegamos para incomodar el sistema. Esta tensión permanente con el nivel central, con el Parlamento, es una irrupción de cómo uno defiende una región y la proyecta”. Criticó las decisiones centralistas: “Las decisiones que se toman desde Santiago muchas veces son erradas por no conocer los territorios. Lo vimos con el alza de los combustibles: nos aseguraron que el transporte público no iba a aumentar, y el transporte público rural en Ñuble aumentó un 47%. Eso genera pobreza. Hemos dicho que de aquí al 15 de abril el ministro entregue una solución. Esa ha sido una voz única de todos los gobernadores”.
Crisóstomo ejemplificó con iniciativas que rompieron la inercia tradicional. “En Ñuble no existía la carrera de medicina. Decidimos hacer un polo completo de salud con medicina, química y farmacia, cinco carreras más, un centro de simulación clínica y un centro de investigación. Hoy los mejores puntajes de la región se quedan Ñuble”.
En materia de seguridad, anunció: “También estamos creando la Escuela de Formación de Carabineros. Son aproximadamente siete años para diseño y construcción, pero encontramos un internado que reunía todas las condiciones y ahí tendremos una escuela transitoria mientras se construye la definitiva. El próximo mes ingresan los primeros 90 estudiantes. Así estamos dando seguridad a las comunas y oportunidad para nuestros jóvenes”.
Crisóstomo fue contundente en su llamado a confiar en los gobiernos regionales: “Si el nivel central confiara mucho más en las regiones, el país avanzaría a paso más firme. Falta escuchar más a las regiones. El desarrollo de la región es para la región, pero también es una construcción para nuestro país. Si logramos tener ese atisbo de confianza, Chile va a volver a una senda de mayor entendimiento, de propósitos comunes y desafíos que nos permitan avanzar en el futuro”.




