El delegado presidencial provincial de Punilla, Cristóbal Jardua, condenó el robo de conductores registrado en la línea de alta tensión 66 kV en el tramo San Carlos–Ñiquén, hecho que provocó daños en infraestructura eléctrica crítica.
De acuerdo a la información entregada por CGE Transmisión, el ilícito dejó al menos tres estructuras dañadas —incluyendo postes y soportes— y el robo de cerca de 500 metros de cable de cobre. Debido a estos trabajos de reparación, la línea se mantuvo fuera de servicio en dicho tramo hasta aproximadamente las 23:00 horas de este lunes.
No obstante, se informó que las transferencias realizadas en el sistema de transmisión han permitido mantener el suministro eléctrico para los clientes finales de las empresas distribuidoras, evitando cortes masivos en la zona.
Al respecto, el delegado presidencial provincial de Punilla, Cristóbal Jardua, señaló: “Condenamos con firmeza este robo de cables que afecta infraestructura crítica para la provincia. Este tipo de delitos no solo genera daños económicos, sino que pone en riesgo el suministro eléctrico y la seguridad de las personas. Por instrucción del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, estamos trabajando intensamente junto a la Fiscalía y las policías para prevenir estos hechos y dar con los responsables. Aquí no puede haber impunidad”.
Desde la delegación presidencial provincial se indicó que se mantendrá el monitoreo de la situación y se reforzará la coordinación con las autoridades competentes para enfrentar este tipo de delitos que afectan directamente a la comunidad.




