Durante el verano y con el aumento de las temperaturas, el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) reforzó el llamado a la comunidad a extremar las medidas de autocuidado para prevenir picaduras y mordeduras de insectos, e infecciones cutáneas, situaciones que tienden a incrementarse durante esta época del año.
Las altas temperaturas, las actividades al aire libre y el mayor contacto con el entorno natural favorecen la aparición de picaduras de mosquitos, arañas y otros insectos, así como heridas que, si no se tratan adecuadamente, pueden derivar en infecciones de la piel. Estas situaciones pueden generar complicaciones relevantes, especialmente en niños y niñas, personas mayores, personas con enfermedades crónicas y quienes presentan sistemas inmunológicos debilitados.
Desde la institución explicaron que las infecciones cutáneas pueden manifestarse a través de síntomas como enrojecimiento, dolor, aumento de temperatura local, secreción o fiebre, por lo que resulta fundamental consultar oportunamente en un establecimiento de salud ante signos de alarma y evitar la automedicación.
En ese contexto, el director (s) del SSÑ, Álex Paredes Poblete, señaló que: “Durante el verano aumentan las consultas por picaduras e infecciones asociadas a heridas mal cuidadas. Por eso hacemos un llamado a la comunidad a adoptar medidas simples de prevención, como el uso de repelente, ropa adecuada, una correcta higiene de la piel y la consulta oportuna ante cualquier signo de infección, especialmente en los grupos más vulnerables”.
Asimismo, la subdirectora (s) de Gestión Asistencial, Dra. Claudia Quezada Nitor, enfatizó sobre la importancia del autocuidado y del uso adecuado de la red de salud: “La prevención es clave para evitar complicaciones que pueden terminar en consultas de urgencia. Una herida pequeña o una picadura mal manejada puede transformarse en una infección de mayor gravedad, sobre todo en personas con enfermedades crónicas. Nuestro llamado es a cuidarse, mantener una adecuada limpieza de la piel y acudir a los centros de salud ante síntomas como dolor persistente, enrojecimiento o fiebre”.
Es importante que las personas eviten rascarse las picaduras, mantengan las heridas limpias y secas, utilicen repelente autorizado, hidraten la piel y la protejan del sol, además de no manipular lesiones y consultar precozmente ante cualquier duda, reforzando así una cultura de autocuidado también durante la temporada estival.




