Los vecinos de la villa Javiera Carrera solicitaron desmontar un puente peatonal que une este punto urbano con la población Irene Frei, en el sector oriente de Chillán.
La petición, basada en razones de seguridad, se arrastra desde hace cinco años atrás, sin embargo, resurgió el martes pasado en la sesión de Concejo Municipal, en voz de la concejala Débora Fernández, quien entregó los resultados de una consulta ciudadana que realizó el municipio en ambos sectores habitacionales, para conocer la posición mayoritaria de los residentes, previo a tomar una decisión formal.
Según la edil, hay una inclinación vecinal hacia el retiro de la estructura, por lo que solicitó al alcalde resolver la problemática en base a estos antecedentes y a informes realizados por Carabineros y Seguridad Municipal.
“Me llegó el informe de la señora Alejandra Martínez, por este tema. Se encuestaron a 151 familias tanto del sector Irene Frei y Javiera Carrera, donde el 62.9% está de acuerdo a cerrar el puente, esto corresponde a 95 familias, versus el 37, 1% que dijo que no. Hay un 54,3% que no hace uso del puente. En resumen está todo dado para que sea retirado, pero como me dijeron semanas atrás es un “voto político”. La ciudadanía está de acuerdo que sea retirado. Este puente no es algo que esté en los planos”, detalló.
El director de Seguridad municipal, Lautaro Arias, precisó que “yo voy por construir puentes y no muros, voy por unir más que por separar”.
En respuesta, el alcalde de Chillán, Camilo Benavente, solicitó que la propuesta sea sometida a análisis en una comisión técnica, para su posterior votación con los miembros del concejo.
Razones de los habitantes
La presidenta de la Junta de Vecinos de la población Javiera Carrera, Beatriz Fernández, explicó que en el presente el puente se ha transformado en un punto de venta y consumo de drogas, además de otras incivilidades, que han tornado inseguro el barrio, habitado en su mayoría por adultos mayores.
Si bien reconoció que en sus inicios sirvió para favorecer el abastecimiento en negocios, en la actualidad los residentes no lo utilizan, en su gran mayoría, por falta de necesidad y porque ha sido prácticamente “tomado” por personas ajenas al barrio que llegan al lugar para satisfacer sus vicios.
“Es un puente que no venía estipulado dentro de los mapas del territorio como puente, sino que fue creado, debido a las necesidades que teníamos acá muchos años atrás, en cuanto a poder tener negocios cerca y poder abastecernos. Se puso primeramente un tablón, después ya se empezó a modificar y se puso un puente, así muy simple, hasta que llegó al puente que está ahora, para tener acceso e ir a comprar, porque eran los únicos negocios de abarrote que existían en ese tiempo, pero en estos últimos años ese puente ha sido nexo de contrabando, de droga, de gente que roba por ahí, es una vía de escape para ellos. Si bien es cierto, carabineros viene, pero ni siquiera pueden alcanzarlos una vez que ya pasan el puente, porque las motos tienen que transitar despacito y una vez que ya están al otro lado, la persona que robó ya desapareció”, explicó a La Discusión.
Según Beatriz, el barrio ha cambiado, los vecinos ya prácticamente no salen de sus hogares para resguardase del peligro que perciben en las calles, donde negocios ha sido blanco de la delincuencia.
“Hay mucha intimidación en cuanto a nuestra población, que es la más afectada. Somos alrededor de unos 250 personas que vivimos en esta población y la mayoría son adultos mayores, y esa es la real necesidad que tenemos, de que ese puente sea extraído. El tráfico peatonal es casi nulo, serán uno o dos vecinos que pasan por ahí, los demás son puros delincuentes. Si bien es cierto, hace cuatro días atrás entraron a la panadería, después, dos días después, entraron de nuevo a la misma panadería y se arrancan por ahí, entonces, los vecinos están atemorizados. Antes estaban en los juegos, los vecinos salían a pasear y ahora nada, parece una población fantasma de día, pero en la noche si uno se pone a mirar las cámaras, es muy concurrida, la gente tiene temor hasta de denunciar los robos porque lo intimidan”, reveló.
La dirigenta dijo que se tuvieron que sacar los asientos de la plaza comunitaria debido a que eran utilizados para otros fines por parte de los consumidores. “El año 2023 tuve que sacarlos de ahí, traerlos a la sede, guardarlos, porque hasta sexo oral hacían en el día la gente que estaban ahí, los que venían a consumir, entonces, ese el problema que tenemos con el puente”, añadió.
El presidente de la Junta de Vecinos, Irene Frei, Carlos Lazo, confirmó que el viaducto es un punto de conflicto, debido a que llegan personas a saciar sus vicios. Sin embargo, consideró que es justificable la eliminación de la estructura en el caso que se ejecute un proyecto de mejoramiento de la sede de Ampliación Purén, porque colinda con el estero Camarones.
“Ese es el principal problema de ese puente, que une Irene Frei con Ampliación Purén. Antes ayudaba harto a la gente cuando tenía que pasar para ir a tomar locomoción a Avenida España o a los negocios, pero la drogadicción está en todas partes. Esto no es de todos los días, eventualmente. Mucha gente, sobretodo de la Ampliación Purén, lo ve inseguro. La Ampliación tiene un proyecto de su sede vecinal, van hacer una multicancha y ahí sí o sí tendría que salir el puente, por ese motivo yo estaría de acuerdo, pero al final las resoluciones las toma el alcalde y el resto de las autoridades”, expresó.
Carlos señaló que el tránsito peatonal es escaso, ya que algunos habitantes se trasladan por ese punto para acceder a la locomoción colectiva. “No un gran flujo, pero sí transita gente que prefiere tomar locomoción en la avenida España por sobre Los puelches con el pasaje 16. Igual se utiliza, pero el problema está que en ese pasaje se junta mucho joven a tomar”, precisó.
El dirigente reforzó la idea de mejorar las condiciones urbanas del sector, con mayor iluminación, cámaras y vigilancia policial.
“Tienen que mejorar el sistema de seguridad, porque la drogadicción está en todas partes del país”, comentó.




