Por el bien de Chile

Señor Director:
Cuesta entender que, teniendo tantas ideas en común sobre cómo gobernar, los candidatos de derecha aún no logren dos acuerdos básicos de sentido común: no competir entre sí en las parlamentarias y respaldar – sin condiciones – a quien pase a segunda vuelta presidencial.
Estamos ante una oportunidad histórica de lograr una mayoría parlamentaria coherente, tras años de desgaste y promesas incumplidas de la izquierda. Parafraseando a Nicanor Parra, “la derecha unida jamás será vencida”.
Muchos hablan de amor por Chile, de valores patrios, de defender la República. Pero cuando se trata de tomar decisiones reales, que favorezcan al país, se entrampan en peleas internas y ambiciones personales.
Por supuesto que Matthei, Kast y Kaiser tienen derecho a competir. Lo que no tienen es derecho a poner en riesgo el país. Pensar que esta elección está ganada es subestimar al adversario: la izquierda no se rinde, se reorganiza y tiene una maquinaria política superior.
Chile no necesita más caudillos. Necesita acuerdos, generosidad y visión de futuro. Esta elección no es sobre egos, es sobre millones de chilenos que merecen seguridad, oportunidades y estabilidad.
Rodrigo Durán Guzmán