Señor Director:
Según los recientes resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen), las personas mayores presentan menores niveles de pobreza por ingresos que el resto de la población: un 13,5% frente al 17,3% del total nacional. Sin embargo, este promedio debe leerse con cautela, dada la heterogeneidad que caracteriza a la población mayor.
Al desagregar por edad y género, se observa que en las personas de 80 años o más la pobreza por ingresos en mujeres se aproxima al 15%, lo que confirma que la vejez no es homogénea y que el riesgo económico aumenta cuando se reducen la autonomía y las oportunidades de generar ingresos.
A ello se suma la pobreza multidimensional, que evidencia carencias que no se corrigen solo con mayores ingresos. En los hogares con personas de 60 años o más, las principales privaciones se concentran en seguridad (28,2%) y calidad del empleo (29,9%), reflejando entornos inseguros y trayectorias laborales precarias.
En síntesis, detrás de mejores promedios persisten riesgos reales que exigen políticas mejor focalizadas y una mirada más realista sobre el envejecimiento en Chile.
Yamil Tala
Investigador CIPEM




