Señor Director:
El balance es duro para nuestra niñez, Chile cierra este año aceptando cuatro realidades inadmisibles: más de 45 mil niños en listas de espera en el servicio de Protección especializada; crecimiento de la explotación sexual infantil; homicidios de niños, víctimas aleatorias o directamente relacionadas con el delito; y escuelas convertidas en termómetros de violencia.
Lamentablemente, esta imagen de niños en la fila, que son excluidos del sistema escolar o niños que mueren, cae peligrosamente en la rutina que normaliza esta tragedia. Nuestro país se prometió “protección especializada”, pero expandió la demanda más rápido que su capacidad real de respuesta.
Ahora bien, sería injusto —y también poco riguroso— decir que en 2025 no ocurrió nada bueno en materia de niñez en Chile. Hubo un reconocimiento explícito del valor del acogimiento familiar, especialmente para niños pequeños, lo que representa un cambio cultural fundamental, la evidencia así lo indica: crecer en familia es preferible a hacerlo en la institucionalización. Por eso, como Fundación San Carlos de Maipo esperamos no solamente que se avance en esto como política de Estado, sino que se profundice en la convicción de que la mejor forma de proteger a los niños es a través de la familia.
Marcelo Sánchez
Gerente Fundación San Carlos de Maipo




