En el contexto de los incendios forestales que han afectado a la región de Ñuble, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) se desplegó desde el primer día en terreno a través de sus distintas direcciones, con el objetivo de monitorear y resguardar la infraestructura crítica bajo su responsabilidad, especialmente los Servicios Sanitarios Rurales (SSR), ex Agua Potable Rural.
A través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), equipos electromecánicos realizaron visitas técnicas a los sistemas que podrían haber resultado afectados por el fuego, detectándose 6 Servicios Sanitarios Rurales con daños de diversa magnitud en las comunas de Ránquil, Quillón y San Ignacio, de los cuales hoy todos se encuentran operativos, pero por problemas en arranques domiciliarios, resta por reestablecer el suministro a 2 familias en Quillón.
El seremi del MOP en Ñuble, Freddy Jelves, destacó el trabajo oportuno realizado por el ministerio. “Desde el primer día de la emergencia hemos estado desplegados en terreno, coordinando a nuestras direcciones para responder rápidamente ante cualquier afectación a la infraestructura crítica. Nuestro principal objetivo ha sido asegurar el acceso al agua potable para las familias rurales, y hoy podemos decir que los 6 servicios que se vieron afectados, vale decir, más de 600 familias, ya se encuentran repuestos o en proceso final de normalización”, señaló.
Uno de los casos se registró en el sector Cancha Los Botones, comuna de Ránquil, donde el incendio dañó las redes eléctricas externas y provocó la falla de la bomba del sistema que abastece a 54 familias. Gracias a la adquisición e instalación de una nueva bomba, con apoyo de maquinaria de la Dirección de Vialidad, el servicio fue completamente restablecido.
Situación similar ocurrió en el SSR Manque Sur, comuna de Quillón, donde 33 familias quedaron sin suministro. Actualmente el sistema se encuentra operativo, restando solo dos viviendas por reconectar debido a daños en los arranques domiciliarios. En tanto, el SSR Manque Norte, que abastece a 143 familias, presentó fugas menores producto del fuego, las que fueron reparadas rápidamente, dejando el sistema totalmente habilitado.
Trabajo coordinado
En la comuna de San Ignacio, el SSR Chudal quedó sin servicio por algunas horas debido a la afectación de las redes eléctricas, situación que fue solucionada una vez restablecido el suministro eléctrico. Finalmente, en el SSR Aguas Finas de Batuco, comuna de Ránquil, 70 familias se vieron afectadas tras el daño sufrido en los sistemas de aducción. Este servicio cuenta con dos captaciones, una de las cuales no presentó daños y permitió mantener el abastecimiento, mientras que la segunda será repuesta por la DOH.
El director regional (s) de la DOH Ñuble, Javier Grandón, explicó el trabajo técnico realizado en los distintos puntos afectados. “Nuestros equipos actuaron de forma inmediata para evaluar daños y ejecutar soluciones de emergencia. En algunos casos fue necesario reponer bombas, reparar aducciones o coordinar trabajos eléctricos, pero siempre priorizando la continuidad del suministro para las comunidades rurales. Lo que hay que enfatizar es que en todo momento estas familias tuvieron agua en sus viviendas, gracias a la oportuna coordinación que tuvimos con Senapred, los municipios y la Delegación Presidencial, que nos permitió entregar el vital elemento a través de camiones aljibes.”, indicó.
Una situación especial se vive en el Servicio Sanitario Rural El Culbén en Quillón, que entrega agua a 100 familias, pero producto de la destrucción total de 10 viviendas por el paso del fuego, hoy el sistema sigue funcionando abasteciendo a las 90 familias restantes. Una vez que las familias recuperen sus viviendas, se trabajará para poder reconectarlas al servicio de agua potable, situación que se coordinará oportunamente.




