Close

Luis Guzmán Eterno

Señor Director:

Tío Lucho, tía Alicia, Luli, Claudio, Blanquita, nombres amados de mi infancia chillaneja, amigos de toda la vida con mis padres, medio siglo de aventuras y complicidad con los Guzmán Castillo. Imágenes a las que regreso guiada por ellas. Sus casas en Chillán, en Los Lleuques, su taller en la casa de Lumaco, lugares que nutrieron mi capacidad de asombro.

Tío Lucho, el artista de imaginación prodigiosa y sentido del humor inagotable, que pintó esperanzas, que convirtió el sonido del río en colores y la risa en himno de vida, como la experiencia más saludable para el alma del hombre.

Señor de su oficio, artesano superior de la suprema aventura de la vida. Acuarelista con estilo propio con técnica exquisita de maestría increíble, fiel a sí mismo, que nos enseño a contemplar la belleza, a observar la naturaleza y a crear un vínculo de amor con nuestra tierra. Un artista que pintó lo que amó.

En cada uno de sus cuadros hay historias, hay transformación, hay rosas en capullo otras en su máximo esplendor, hay gallos, gallinas y pollitos vivos, carretas, montañas nevadas, hay agua, el agua en la que disolvió sus pigmentos para crear una obra que permanecerá viva, eterna, inmortal y hermosa en todos los tiempos, cargada de infinito.

Gracias tío Lucho por enseñarnos a vivir en el presente más ligeros mirando y sintiendo, riendo y palpitando el día a día con acordes de tango, sinfonía y oración. Gracias Tío Lucho por enseñarnos el arte de ser feliz.

Alejandro Witker

Helia Witker

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top