Son los mismos de la vez pasada. Así lo asegura la propietaria de una tienda de ropa que hace no mucho se instaló en la avenida Paul Harris, en el sector norte de la ciudad, considerando que prácticamente toda esa arteria se ha ido transformando en un incipiente foco de desarrollo económico en la ciudad.
“Por eso nos preocupa tanto que estemos siendo objeto de tantos robos que se dan de manera reiterada, ya”, explica, mientras solicita reserva de su identidad.
Con lentes de sol y evidentemente agotada, explica que “ya no puedo dormir tranquila, me despierto a cada rato pensando en si volveré a llegar a abrir al otro día y ver que me robaron y rompieron todo”.
Las precauciones las tomó todas. Lo mismo que otras tiendas como peluquerías, locales de alcohol y hasta el Colegio Concepción ubicado en las cercanías. Cámaras, alarmas y “hasta pusimos un vidrio como de 10 centímetros de espesor más una lámina anti-roturas, pero nada de eso nos sirvió. Incluso teníamos candados especiales en la cortina metálica, pero los descerrajaron igual”.
También dio inmediato aviso a la policía (PDI), la primera y la última vez que le robaron y fue gracias al registro de imágenes de su propia red de televigilancia que comprobaron que “son las mismas personas. Una vez los detuvieron en otro lado, luego los soltaron en el tribunal y esa misma noche nos entraron a robar de nuevo”.
Una cifra negra en aumento
La tesis que tienen los afectados es que los delincuentes se han ido alejando del centro y están atacando lugares con menor tránsito vehicular o peatonal, teoría que respalda el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama.
“Es que el aumentar los patrullajes, que es algo positivo, no termina con el fenómeno, sino que solo lo hace cambiar de lugar”, apunta.
Peor aún, agrega que “las cifras oficiales de robos las manejan los entes estatales, pero entre las personas que formamos parte del comercio, sabemos que hay una enorme cifra negra, lo que responde a que no hay resultados. Las policías cumplen y los detienen, pero los jueces que se ven amarrados a las leyes vigentes y garantistas, no les queda más opciones que soltaros”.
Como consecuencia posible, “la gente deja de denunciar ya que esta realidad lo desanima todo”, sostuvo.
A las 2.10 de la mañana
Una de las observaciones que han hecho las víctimas de estos robos es que los atracos son siempre un par de minutos después de las dos de la madrugada.
“Y eso es porque la oficina de Seguridad Municipal, que está a menos de una cuadra de acá, cierra a las dos de la mañana, entonces a mí me entraron a robar a las 0 2 .1 0”, apunta otro locatario afectado.
Al respecto, el concejal Yerson Soto, presidente de la comisión Seguridad del Concejo Municipal dice que “la semana pasada estuvimos en una comisión viendo este tema y se nos dijo que apenas un cuarto de la dotación de Seguridad Municipal queda en esos turnos de noche o los domingo, que es también complicado en materia de robos en lugar no habitado”.
De acuerdo a lo informado por el edil a La Discusión , “lo que se acordó es que a partir de marzo se debe acordar que en Seguridad Municipal la totalidad del personal contratado debe estar dispuesto a trabajar por turnos y no sólo restringir su presencia en horarios diurnos de lunes a sábado”.
De esta manera, y sin la necesidad de aumentar recursos para la unidad, “se busca generar turnos con una mejor distribución del personal. Se va a tener que hacer una reunión con ellos y explicarles que en adelante también se debe aumentar el rango de horarios. Y el que no esté dispuesto, tendrá que buscar otras opciones laborales”.
Finalmente, y conforme a las estadísticas oficiales de Carabineros, el 2025 cerró con 1.384 denuncias por delitos de robo en lugar no habitado y habitado (casi cuatro casos diarios), lo que representó un aumento del 8,3% respecto a 2024.
En tanto a la fecha, y a menos de una semana para el fin del segundo mes del año, las cifras muestran que ya van 185 denuncias, es decir un 2,8% más que a febrero de 2025.




