Señor Director:
En una decisión difícil de justificar, se anunció el ingreso de un proyecto de ley que busca eliminar la renovación periódica de las licencias de conducir hasta los 65 años. La iniciativa, que introduce un criterio abiertamente discriminatorio, parte de una premisa errónea: que la edad, por sí sola, define la aptitud para conducir. Las capacidades físicas, cognitivas y sensoriales de un conductor no se deterioran de forma uniforme ni responde exclusivamente a la edad cronológica, por lo que establecer un umbral etario para eximir controles carece de todo sustento técnico. En lugar de relativizar la seguridad vial con mociones simplistas y con escaso impacto, sería más pertinente armonizar criterios y establecer protocolos comunes en las direcciones de tránsito para la obtención y renovación de este documento, lo que sí constituye una urgencia.
Carlos Larravide
Gerente Automóvil Club de Chile




