Señor director:
Marzo invita a reflexionar sobre el avance en materia de equidad de género. En Chile, según la OCDE, la participación laboral femenina alcanza aproximadamente 60,5%. Aun así, la igualdad de oportunidades sigue siendo un desafío.
La brecha salarial es uno de los ejemplos más visibles. Las mujeres en Chile ganan un 23% menos que los hombres.
Pero también hay razones para mirar el futuro con optimismo. Cada vez más organizaciones comprenden que la inclusión no es solo justicia social, sino también una ventaja estratégica.
Cerrar la brecha es un desafío colectivo. Implica revisar prácticas organizacionales: asegurar procesos de selección diversos, transparentar criterios de promoción y remuneración, y ampliar las oportunidades de desarrollo y liderazgo para mujeres.
También es clave cuestionar sesgos invisibles como asumir que una madre tendrá menor disponibilidad, interrumpir frecuentemente a mujeres en reuniones o asignar roles estratégicos mayoritariamente a hombres. Hacer visibles estos patrones es el primer paso para transformarlos.
Finalmente, avanzar en equidad implica crear condiciones para que el talento florezca: mentoría, políticas de corresponsabilidad, liderazgos colaborativos y culturas organizacionales inclusivas.
Porque cuando una mujer avanza, avanza su equipo, su organización y la sociedad completa.
Mónica Barrera
Psicóloga




