Señor Director:
La súbita defensa del derecho internacional por parte de la izquierda ante la captura de Maduro revela un doble estándar inaceptable. Guardaron un silencio cómplice cuando el régimen venezolano asesinó a Ronald Ojeda en Chile, violando nuestra soberanía, y cuando masacró los derechos humanos de su propio pueblo. Hoy instrumentalizan principios que ayer ignoraron. Esta selectividad no es defensa del derecho, sino puro oportunismo político que desacredita cualquier postura seria.
Jorge Gacitúa Muñoz
Abogado y académico




