Irán respondió negativamente a la propuesta de alto el fuego impulsada por Estados Unidos, la cual fue transmitida a través de mediadores paquistaníes, y en su lugar planteó una serie de solicitudes que apuntan a un cese definitivo de las hostilidades en la región.
La información fue difundida por la agencia estatal iraní IRNA y replicada por diversos medios internacionales, en medio de un escenario de alta tensión geopolítica y continuos esfuerzos diplomáticos por contener una mayor escalada del conflicto.
De acuerdo con los reportes, Teherán estructuró su respuesta en un documento compuesto por diez cláusulas, en las que establece condiciones más amplias que una tregua temporal. Entre los puntos centrales, se incluye la exigencia de un fin permanente de la guerra, así como medidas orientadas a estabilizar la región.
Entre las demandas planteadas por Irán se encuentran el cese de los conflictos activos en Medio Oriente, la implementación de un protocolo que garantice el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético mundial—, el levantamiento de sanciones internacionales y la reconstrucción de infraestructuras afectadas por los ataques en curso.
Desde Washington, en paralelo, la reacción fue más cauta. Un alto cargo de la Casa Blanca, citado bajo condición de anonimato, no negó que exista una fórmula en discusión impulsada desde Pakistán, pero dejó claro que no se trata de una decisión tomada ni de un acuerdo consolidado.
En esa línea, sostuvo que “es una de las muchas cosas que se barajan, y el presidente no ha dado su visto bueno a la idea”.


