Luego que a principios de semana el director regional de Gendarmería Ñuble anunciara que junto al Gobierno Regional trabajaban en un proyecto que apunta a conseguir recursos para el mejoramiento de los recintos carcelarios existentes en la zona, ahora fue el propio gobernador quien junto con confirmar la colaboración, especificó que fines persiguen con las mejoras.
“La propuesta es analizar técnicamente tres líneas de financiamiento: Una dice relación con mejorar la seguridad de los complejos o los centros penitenciarios en materia de cámaras o circuitos cerrados de televigilancia, escáner para la detección de metales o de elementos que estén prohibidos ingresar a los recintos, también equipos de radiocomunicación, cercos eléctricos perimetrales, en fin, una serie de tecnologías que permitan mejorar la seguridad tanto para el ingreso y salida de los centros penitenciarios”, detalló el gobernador, Óscar Crisóstomo.
Por lo demás, la iniciativa también contempla el mejorar aspectos específicos en materia de infraestructura, considerando que muchas de las cárceles de la región son de antigua data de edificación e incluso algunas son de madera, lo que para los estándares de seguridad actuales, resulta insuficiente.
“En efecto, se plantearon algunas necesidades de conservación y mejoramiento de la infraestructura en la región que sabemos está bastante deteriorada”, acotó.
De esta manera se cumplirían con parte de los requerimientos que los mismos funcionarios de la rama suboficial y que, generalmente, son los encargados de velar por la seguridad tanto al interior como del exterior de los recintos, ya han realizado en diversas oportunidades a la Dirección Nacional de Gendarmería.
Entre las solicitudes históricas, destacan para la cárcel de Chillán, mejorar la calidad de las luminaris en el entorno y ampliar la cobertura de la malla aérea para evitar que los lanzamientos de drogas que, comunmente, se realizan por calle Gamero caigan cerca de los dormitorios, que es desde donde los internor recojen esos lanzamientos.
En referencia a los escáners, y a raíz del descubrimiento de una red de corrupción que operaba en coordinación con reos y gendarmes, lo que los gremios han estado solicitando es que éstos sean modernos y tengan la capacidad de detectar no sólo metales sino la presencia de elementos prohibidos en vestimenta y cuerpo.
Finalmente, respecto a los inhibidores de señales, desde la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Ñuble), su presidente el suboficial Cristian Montecinos, advirtió que “lo que se compraron en algunos penales no fueron inhibidores, como lo anunciaron, sino que simplemente les bloqueaban el IP a los celulares incautados, pero bastaba con cambiar el chip y funcionaban de nuevo”.
Ñuble no es parte del plan
De concretarse esta tarea se supliría la ausencia (hasta el momento) de Ñuble del Plan Maestro de Infraestructura Carcelaria 2022-2030, impulsado por el Gobierno para mejorar y modernizar algunos planteles del país, en especial los de la Región Metropolitana y los del norte del país.
Uno de los argumentos que se estaban utilizando para poder desviar recursos hacia Ñuble con fondos del Plan Maestro era la fuerte tendencia al alza de la población penal, la que bordeó los 900 internos en 2025.
Sin embargo, y luego de un proceso de traslados de reos a planteles como La Laguna, en la región del Maule, hoy el número de internos es incluso menor a 650.
“En general hemos conseguido otros logros en materia de seguridad, como con la PDI y Carabineros, así que ahora es hora de apoyar, también a Gendarmería”, insistió el gobernador.



