La Fiscalía Nacional Económica (FNE) autorizó la venta de Empresas Iansa a la firma estadounidense Hartree Partners, controlada por el fondo de inversión Oaktree Capital, marcando un hito en el rumbo de una de las compañías más emblemáticas del sector agroindustrial chileno.
La operación, notificada al organismo en octubre de 2025, quedó formalmente aprobada al concluir que no afectará de manera significativa la competencia en los mercados donde opera la azucarera.
La transacción contempla el traspaso del control de ED&F Man Chile Holdings, la sociedad que hasta ahora detenta la mayoría de las acciones de Iansa, a Hartree Partners. La compañía estadounidense es reconocida por su actividad en commodities —materias primas— y comercio internacional, y su ingreso al capital de Iansa representa un paso relevante en la internacionalización de la firma chilena.
Desde la FNE se informó que la operación no generará “solapamientos competitivos relevantes” ni una integración vertical que pueda perjudicar los mercados, lo que facilitó la luz verde a la compra. Hartree ya desarrolla actividades en Chile a través de filiales vinculadas al comercio de concentrados de metales y otros productos, pero no compite directamente con Iansa en sus líneas actuales de negocio.
Iansa, con más de siete décadas de historia en el país, es conocida por su producción de azúcar, pulpa y puré de frutas y verduras, productos alimenticios, nutrición animal e insumos agrícolas, además de servicios financieros ligados al sector rural. La empresa mantiene instalaciones productivas y relaciones contractuales con agricultores —incluidos muchos en la Región de Ñuble— donde la remolacha y otros cultivos tienen un rol significativo en la economía local.
El ingreso de Hartree Partners se produce en un contexto en que Iansa ha mostrado señales de recuperación tras años de desafíos financieros. En 2023, la firma reportó sus mejores resultados operativos en casi una década, gracias a un plan estratégico enfocado en innovación, eficiencia y sostenibilidad.
Para agricultores y comunidades vinculadas a la cadena productiva, este cambio de propiedad puede abrir nuevas oportunidades, aunque también genera expectativas sobre la continuidad de relaciones comerciales y la estabilidad de la producción agrícola regional. La presencia de Iansa en Ñuble ha sido estratégica, particularmente en temporadas de cosecha de remolacha, donde los acuerdos de compra de producción y contratos de siembra tienen impacto directo en los ingresos de pequeños y medianos agricultores.
Si bien aún se desconocen los detalles económicos de la operación, expertos sostienen que el acuerdo representa una señal de confianza en el valor de la agroindustria chilena a ojos de inversionistas extranjeros, especialmente en un entorno global donde los mercados de materias primas, alimentos y sostenibilidad ganan protagonismo.
Las próximas etapas de la transacción deberán cumplir con otros requisitos regulatorios y administrativos, incluidos posibles pronunciamientos de entidades como la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), antes de que Hartree Partners asuma completamente el control operativo de Iansa en Chile.
Para Ñuble, donde la actividad agrícola y agroindustrial constituye un pilar económico, el nuevo ciclo para Iansa invita a observar cómo las dinámicas internacionales pueden traducirse en oportunidades locales, al mismo tiempo que exige atención a la continuidad de inversiones productivas que beneficien a los productores y a la comunidad.
Hartree realiza actividades en el país a través de sociedades filiales, como Hartree Metals Chile, Hartree Metals Perú y Hartree Metals, dedicadas a la compra y comercialización internacional de concentrados de metales, incluyendo la adquisición de estos productos en Chile para su posterior venta intragrupo, así como operaciones de comercio internacional efectuadas por filiales extranjeras.
Empresas Iansa no ha informado públicamente el monto de la operación.



