Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Experto advierte eventual impacto de aranceles de Trump en el agro local

El anuncio de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles aduaneros (impuestos a bienes importados) a productos agropecuarios y alimentos, a partir de abril, genera incertidumbre en el comercio internacional. Según el economista agrario de INIA Quilamapu, Jorge González Urbina, ello también podría afectar al rubro frutícola, dada la importancia que tiene dicho mercado para las exportaciones.

“La fruticultura chilena ha cimentado su desarrollo en un modelo exportador, pero dada esta eventualidad con Estados Unidos, hay dos elementos preocupantes: la importancia de ese país como destino de nuestra fruta y la balanza comercial frutícola (resultado entre el valor económico de las exportaciones menos el de la importaciones) deficitaria o negativa para ellos”, afirmó González.

Al respecto, precisó que “la participación de Estados Unidos es relevante en la mayoría de las especies frutícolas que Chile exporta. Incluso, en algunas, como la chirimoya, el 100% de los envíos van a ese mercado y un número no menor exporta, al menos, el 50% de su volumen a ese destino (limón, frutilla, uva de mesa, arándano, mora).

En ese contexto, advirtió que “Ñuble no escapa a este escenario, pudiendo -incluso- ser bastante afectada con una imposición arancelaria. Las principales frutas que exporta esta región, con excepción del avellano europeo, poseen balanza comercial deficitaria para Estados Unidos, lo que podría ‘abonar’ una intervención arancelaria. Estamos hablando de arándanos, manzanas, frutillas, frambuesas, moras y cerezas, cuyos valores (2023/24) de exportación regional alcanzaron US$ 112,9 millones FOB para los arándanos; US$ 32,4 millones para las cerezas; US$ 28,9 millones en frambuesas; US$ 16,9 millones en frutillas; US$ 7,6 millones en moras; y US$ 5,8 millones en manzanas. EE.UU. es un destino importante en casi todas estas especies, aunque moderado en manzanas y menor en cerezas. Esto significa que Ñuble podría experimentar impactos arancelarios diversos”.

Según el INE, en enero de 2025 el 45% de las exportaciones de berries y cerezas de Ñuble tuvieron como destino Estados Unidos.

Dado este escenario, el investigador planteó que, “consensuando que eventuales aranceles a nuestra fruta son una amenaza, resulta acertada la prudencia de autoridades públicas y del sector privado, pues, además del TLC vigente, las buenas relaciones económicas agrícolas con EE.UU. darían espacio, al menos, a entendimientos bilaterales. Reemplazar importaciones con producción interna no es algo trivial ni inmediato en fruticultura. No obstante, debiéramos aprovechar mejor nuestros TLC, acelerando la diversificación de destinos, para reducir la posición dominante de cualquiera de ellos, al menos, en las frutas más relevantes. Nuestra economía es muy pequeña, por lo que no parece aconsejable tomar represalias arancelarias, pues se corre el riesgo de que nos impongan más aranceles y se generen los efectos económicos internos negativos señalados. Por ejemplo, colocar aranceles a fruta, trigo, arroz, maíz y carne estadounidenses, podría presionar al alza el precio del pan, granos, carne y derivados (pollo, cerdo, etc.) que consumimos y no garantiza la eliminación de aranceles a la fruta chilena. Por lo tanto, estrategias de negociación, disuasión, ajuste de acuerdos y diversificación de destinos, con trabajo integrado de los sectores público y privado, son las vías más recomendables para ocuparse, en lo inmediato, como país”.

Empresa Periodística La Discusión © 2025. Derechos Reservados