Señor Director:
La publicación del estudio Zoom de Género elaborado por Chile Mujeres, la UDP y la Cámara de Comercio de Santiago hace patente una realidad que no podemos seguir normalizando: la doble trampa de la pobreza y la exclusión laboral femenina.
Frente a ello, las empresas tenemos un rol insustituible para generar cambios efectivos. Está comprobado que cuando se abren cupos formales de empleo para mujeres de los quintiles más vulnerables, se mejora no solo su ingreso, sino la estabilidad de todo el hogar.
Avanzar en horarios flexibles, capacitación certificada y empleos con cotizaciones no es filantropía: es una inversión en productividad, en cohesión social y en un país que se toma en serio el talento de sus mujeres.
Javier Sotomayor
Grt. General Grupo EULEN Chile




