Comprender los mecanismos de transmisión de Helicobacter pylori es uno de los desafíos pendientes en el estudio de esta bacteria, asociada a diversas patologías gástricas como la gastritis crónica y el cáncer de estómago. En este contexto, un proyecto Fondecyt de la Universidad de Concepción investiga su interacción con la levadura Candida albicans, un hongo que existe en la microbiota de gran parte de la población, con el objetivo de determinar si esta podría actuar como vector en su diseminación.
La propuesta de trabajo apunta a dilucidar los mecanismos a través de los cuales la bacteria ingresa a la levadura para sobrevivir fuera de su ambiente natural o refugiarse en ella cuando su medio se torna adverso.
La investigación es dirigida por la académica de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, FCB UdeC, Dra. Apolinaria García Cancino, quien ha dedicado 30 años al estudio de Helicobacter pylori y cuyos conocimientos han servido en el desarrollo de un probiótico para la salud gástrica.
La Dra. García explicó que la relación entre ambos microorganismos podría ser clave para entender la diseminación de Helicobacter pylori en humanos.
Este microorganismo puede estar en el ambiente asociado a algunos alimentos, agua y mascotas, pero “su supervivencia allí es muy baja y como la levadura es más resistente a distintas condiciones ambientales aprovecharía esa fortaleza”.
Por otro lado, además del intestino, la levadura puede colonizar la boca, el estómago y el aparato genital femenino.
Estudios previos desarrolladas por el equipo de la Dra. García evidencian que un porcentaje importante de la población presenta Candida albicans en la cavidad oral. Si Helicobacter pylori está en la boca junto a la levadura puede llegar al estómago, y si en él se encuentran ambos microorganismos es muy posible que Candida sea un vector para la transmisión de la bacteria.
Por eso el estómago -como dijo la investigadora- es el área de mayor interés en este proyecto.
Brechas de investigación
Existen estudios internacionales -muy pocos- que consideran a Candida como posible vector de transmisión de la bacteria, un tema que es necesario desentrañar considerando la alta prevalencia de infección por este patógeno.
Se estima que al menos el 50% de la población mundial lleva la bacteria en su estómago, proporción que se eleva al 70% en el caso de nuestro país.
“En los años que llevo trabajando con esta bacteria me he dado cuenta de que, si bien hay avances en muchos aspectos, hay un vacío de conocimientos sobre las vías de transmisión”, aseveró la investigadora.
“Tenemos algunas evidencias por microscopía: hemos captado a la bacteria antes y después entrar a la vacuola, que es donde se establece. La bacteria traspasa la pared celular para llegar hasta la vacuola, que incluso se agranda para darle cabida”, contó.
Nuevo enfoque preventivo
Pero no es solo eso. La Directora del proyecto indicó que también es necesario establecer el peso de este posible vector entre otros vehículos de transmisión de la bacteria.
“Si se piensa que entre el 65 y el 90% del cáncer gástrico es atribuible a Helicobacter pylori, lo que significa que es prevenible, entonces hay que conocer bien la participación de la levadura en su transmisión”, adelantó la especialista.
Si se comprobara que Candida albicans es un vehículo de diseminación, habría que cambiar los enfoques preventivos, apuntando primero al tratamiento de la levadura, proyectó la investigadora.
A largo plazo, se espera que estos conocimientos contribuyan al desarrollo de estrategias para limitar la diseminación de Helicobacter pylori y reducir el riesgo de las enfermedades gástricas asociadas a ella.

