En el marco de las estrategias para abordar las consecuencias de la emergencia, el Servicio de Salud ha desarrollado diversas acciones para brindar prestaciones de salud en terreno a las familias afectadas. Una de ellas corresponde al trabajo de los Equipos de Apoyo a la Respuesta en Salud Mental (ARSAM), cuyo objetivo es entregar contención emocional y atención oportuna a las comunidades impactadas.
Esta labor, iniciada hace una semana, ha permitido realizar hasta la fecha cerca de 80 atenciones de salud mental, principalmente en sectores afectados como Ránquil, Quillón y en Bulnes, específicamente en Santa Clara y Libuy.
En ese contexto, el director (s) del SSÑ, Álex Paredes Poblete, indicó: “Desde nuestra institución activamos tempranamente el despliegue de los equipos ARSAM, que han estado presentes en el territorio entregando contención y apoyo en salud mental en los sectores afectados. Este trabajo refleja nuestro compromiso con una respuesta integral y cercana, poniendo a las personas en el centro de la atención”.
Por su parte, la psicóloga y jefa de la Unidad de Salud Mental de la Atención Primaria de Salud del SSÑ, Carolina Ortega Palma, precisó: “Los incendios forestales generan altos niveles de estrés, ansiedad e incertidumbre, especialmente en contextos de evacuación, pérdidas materiales o exposición prolongada al riesgo. El trabajo de los equipos ARSAM se enfoca en entregar primeros auxilios psicológicos, contención emocional y orientación oportuna, contribuyendo a disminuir el impacto psicosocial de la emergencia y facilitar la vinculación con la red de atención primaria para asegurar la continuidad de los cuidados”.
¿Qué son los ARSAM?
Los equipos de Apoyo a la Respuesta en Salud Mental (ARSAM) están conformados por profesionales psiquiatras, psicólogos/as y trabajadores/as sociales, capacitados para intervenir en contextos de emergencia y desastre. Su labor consiste en entregar primeros auxilios psicológicos, apoyo emocional y orientación tanto a personas directamente afectadas como a sus familias, priorizando a los grupos de mayor vulnerabilidad.
Este trabajo busca mitigar los efectos emocionales asociados a la pérdida de viviendas, las evacuaciones preventivas, la exposición prolongada a situaciones de riesgo y la incertidumbre que generan este tipo de eventos, fortaleciendo además el vínculo con la red de atención primaria de salud para asegurar la continuidad de los cuidados.
El despliegue de los equipos ARSAM se mantendrá activo mientras persista la necesidad frente a la emergencia, reforzando el llamado a la comunidad a solicitar apoyo oportunamente en sus centros de salud o a través de los dispositivos disponibles en el territorio.




