Señor Director:
Las proyecciones de la Cámara Chilena de la Construcción confirman algo que en la industria inmobiliaria venimos observando desde hace meses: cuando existen políticas públicas adecuadas, el sector responde. El subsidio a la tasa permitió reactivar ventas, ampliar el acceso, reducir stock y devolver dinamismo a una actividad clave para el empleo e inversión.
Conviene ser claros: la crisis inmobiliaria no se originó en malas decisiones del sector ni en un desajuste de la demanda, sino en un contexto marcado por factores externos como el estallido social, los retiros de fondos y políticas que encarecieron el crédito y restaron certeza. Todo esto ajeno a las inmobiliarias y familias que buscan acceder a una vivienda.
Por lo mismo, el rol del Estado es fundamental. La experiencia reciente demuestra que una política bien diseñada puede generar impactos rápidos y virtuosos. En ese sentido, avanzar en una ley de subsidio a la tasa 2.0, junto a la extensión de los permisos de edificación, permitiría una transición hacia un mercado más equilibrado, evitando perder proyectos ya aprobados y entregar continuidad a la inversión.
Persistir en esta senda es clave para consolidar la recuperación. Para esto requerimos de coordinación público-privada, reglas claras y políticas que otorguen estabilidad y horizonte de largo plazo para reactivar la inversión y facilitar el acceso a la vivienda.
Jaime Iglesis
Gerente general de Capitalizarme




