Tras horas de máxima tensión internacional por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de alto el fuego condicional por dos semanas, evitando una escalada mayor del conflicto en Medio Oriente.
El anuncio fue realizado por Trump a través de su red social Truth Social, donde informó que decidió suspender los bombardeos contra Irán por un periodo acotado, condicionado a la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de petróleo. Minutos después, el canciller iraní Abbas Araghchi confirmó la disposición de Teherán a respetar el cese de hostilidades, siempre que cesen los ataques, asegurando además el tránsito seguro por el estratégico paso marítimo.
Las negociaciones han sido mediadas por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien anunció un acuerdo “inmediato” que también involucraría a otros escenarios de conflicto en la región. Sin embargo, durante la noche del martes continuaron reportándose ataques en varios países, incluyendo Irán, Israel y naciones del Golfo.
El entendimiento se logró minutos antes del plazo fijado por Trump, quien había advertido que, de no alcanzarse un acuerdo, podría desatar una ofensiva devastadora contra infraestructura iraní, con declaraciones que generaron rechazo internacional, incluyendo críticas del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres.



