Señor Director:
Quiero manifestar mi rechazo a las declaraciones de una concejala del Partido Republicano de la Municipalidad de Chillán, quien se refirió al pueblo gitano calificándolo como “una plaga”. Este tipo de expresiones son ofensivas y promueven la discriminación hacia una comunidad que merece el mismo respeto y dignidad que cualquier otra.
Las autoridades públicas deben actuar con responsabilidad social y cuidar sus palabras, ya que representan a toda la ciudadanía. Por ello, corresponde que la concejala ofrezca disculpas públicas por sus dichos. De no hacerlo, resulta legítimo cuestionar su continuidad en el cargo.
Pablo Jara Vargas

