Señor Director:
Hoy 13 de enero se cumple un siglo desde que, en 1926, se instituyó oficialmente el “Día del Veterano”, fecha elegida para honrar a los soldados y marinos chilenos que participaron en la Guerra del Pacífico. La elección del 13 de enero no fue casual, pues coincide con el aniversario de la Batalla de Chorrillos, una de las acciones decisivas de aquella campaña, y cuyo recuerdo sintetiza el sacrificio y la entrega de quienes sirvieron a la Patria en tiempo de guerra.
Conmemorar este centenario no es un mero ejercicio protocolar. Se trata de reconocer la memoria de miles de compatriotas que, bajo distintas banderas regimentales y comandos navales, enfrentaron la dureza del combate, la distancia del hogar y los costos humanos de la guerra. Su servicio marcó una época y contribuyó a configurar la historia territorial y política de nuestro país.
En un tiempo en que las naciones revisan su pasado para proyectar mejor su futuro, es justo que el Día del Veterano reciba la atención que merece. La preservación de los sitios, monumentos y tradiciones vinculadas a la Guerra del Pacífico, así como la difusión de su enseñanza en aulas e instituciones, fortalecen la identidad nacional y permiten transmitir a las nuevas generaciones el valor del deber, el sacrificio y el amor por Chile.
Recordar a nuestros veteranos, en este centenario, es también recordar que la libertad y la soberanía no son obsequios, sino el fruto de decisiones, esfuerzos y renuncias de quienes nos precedieron.
Juan Alberto Farías Cornejo. coronel.
Comandante del Regimiento N° 9 “Chillán”




