Destacan rápida expansión de emprendimiento de muebles personalizados

Creatividad, calidad y confianza. Estos tres conceptos definen el espíritu de Muebles Amy, una empresa emergente que ha transformado la madera en una forma de arte funcional en Chillán. Detrás de cada mueble y artículo personalizado está Betel Muñoz Ramos, una emprendedora cuya determinación y visión han llevado a su negocio a destacarse en un mercado competitivo.
Betel Muñoz, quien se describe como una mujer independiente desde temprana edad, encontró en la madera una forma de combinar creatividad con funcionalidad. Su formación como contadora auditora, obtenida gracias a una beca en la Universidad Diego Portales, le brindó no solo conocimientos técnicos en administración, sino también una sólida ética de trabajo y relaciones interpersonales que marcaron su trayectoria profesional.
Desde vender frutos secos en oficinas en Santiago hasta liderar un negocio propio, siempre tuvo claro que el esfuerzo constante era el camino al éxito.
Apoyo de la Didepro
En agosto de 2024, Muñoz encontró en la Didepro de la Municipalidad de Chillán, una aliada clave para llevar este emprendimiento a nuevos horizontes. Primero, la OMIL y luego, Fomento Productivo, no solo le permitieron acceder a espacios privilegiados de venta, como el Mall Arauco Chillán y el Vivo Outlet, sino que también eliminó barreras económicas como permisos municipales y arriendos costosos. Gracias a esta ayuda, Muebles Amy pudo expandir su base de clientes y aumentar las ventas.
“Didepro ha sido un apoyo fundamental. Ellos no solo nos brindan espacios para vender, sino que nos permiten ahorrar y reinvertir en nuestro negocio. Ahora estamos en camino de contratar a más personas y crecer aún más”, afirmó la emprendedora.
En esa línea, el director de la Didepro, Renato Segura, subrayó la importancia de generar espacios accesibles para los emprendedores, como el Local 197 de la Plaza Sargento Aldea, en Chillán, donde Muebles Amy ha encontrado un punto de conexión con sus clientes. “El objetivo de Didepro es fomentar el crecimiento de pequeños emprendimientos, brindándoles oportunidades reales para exhibir su talento y generar ingresos. Casos como el de Betel Muñoz nos inspiran, porque demuestran que, con esfuerzo, creatividad y un buen soporte, los emprendedores pueden transformar sus sueños en negocios sostenibles”, sentenció.
Una idea única
Este emprendimiento comenzó con la fabricación de muebles de madera, pero las fluctuaciones del mercado y los desafíos con los proveedores llevaron a Betel y su pareja, Andrés Muñoz, a innovar. Decidieron crear artículos personalizados de madera, desde tablas de picoteo hasta colgadores de llaves, como una estrategia para captar nuevos clientes. “Muchos clientes empiezan probando nuestros artículos pequeños. Ven la calidad de las terminaciones y luego confían en nosotros para proyectos más grandes, como camarotes o escritorios personalizados”, explicó Betel. Esta atención al detalle y enfoque en las necesidades del cliente han convertido a Muebles Amy en una marca cada vez más reconocida por su excelencia y responsabilidad postventa.
Así, desde un taller en el kilómetro 8 del Camino a Huape, Betel Muñoz tiene la mira puesta en establecer su propio local y fortalecer su equipo de trabajo.